Adolescente mata a su amigo por error cuando manipulaba una escopeta

ARN | Fotos: Ángel Zambrano |

Tenía unos preciosos ojos negros, piel trigueña y era “flaquito”, parecía un niño, aunque ya tenía 12 años de edad, estudiaba primer año de bachillerato, pero su verdadero sueño estaba en una cancha: pensaba con ponerse el uniforme del Barcelona.

Tristemente ayer sus familiares le regalaron ese traje para que lo usara durante el último adiós. La noche del jueves el muchacho recibió una descarga de escopeta en el rostro. Un amigo de la infancia, le disparó accidentalmente cuando le enseñaba el arma.

Veinte días atrás el joven se fracturó el brazo derecho jugando fútbol, estaba enyesado y en el liceo presentaba sus evaluaciones verbalmente, así como lo hizo el viernes en la mañana y luego se regresó a la casa de su abuela en la urbanización José Amado Rivero en Quíbor.

Aunque era de pocas palabras era muy cariñoso, al final de la tarde le dijo a su abuela que le preparara unas arepas, le dispuso en el mesón la harina y el agua, dice María Elena Torres, tía del adolescente, después de comer le pidió permiso para ver películas en la casa de su amigo, a dos cuadras.

Los hechos

En aquella casa de la vereda 14 entre calles 17 y 18 de estaban dos medios hermanos del muchacho (hijos del mismo papá) y el anfitrión de 15 años de edad, quien pensó que sería divertido enseñarles un “objeto” que tenían sus familiares en una de las habitaciones, lo buscó y luego lo llevó a la sala para enseñárselo a sus amigos, era un arma de fuego tipo escopeta que alguien había dejado cargada, y como el adolescente era inexperto, se le descargó por error.

Los dos medios hermanos salieron a la vereda a pedir auxilio, cuando finalmente un adulto se acerca a la escena, el adolescente de 12 años que soñaba ser futbolista estaba muerto.
En pocos minutos el lugar se abarrotó de vecinos que lamentaban el suceso, cuando llegó la mamá la escena fue tan dramática que muchos también comenzaron a llorar, le habían arrebatado a su único hijo varón.

Se supo que en el interrogatorio que los detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas les hicieron a los testigos, el niño que disparó admitió y los otros dos no paraban de llorar.

Se conoció que los investigadores realizarán la reconstrucción versada de los hechos para determinar la secuencia de los mismos y corroborar que no hubo intención, esta diligencia está dirigida por el Ministerio Público.

Por ahora se desconoce si el adolescente que disparó, que continúa retenido, será imputado por homicidio culposo (sin intención).

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