#RevistaGala Amor al tejer: niño al nacer, algo tejido debe tener”

Texto y fotos: Andrea Hidalgo  •@GalaLaRevista •@andreaghidalgos •@Yasmin Tejidos |

Yasmín Yépez, caraqueña de nacimiento y barquisimetana de corazón es una mujer que ha encontrado en el tejido una experiencia de emociones y beneficios al confeccionar alguna prenda de vestir, especialmente cuando el detalle será utilizado por un recién nacido, lo cual considera una bendición en su vida que la hace sentir “abuela de todos”. Hoy te contamos su historia con el tejido concebida como un arte de crear…¡Para toda la vida!

Influenciada por su tía abuela  Victoria Yépez, a los nueve años sintió la necesidad de aprender la ciencia del tejido y aunque al principio recibió muchos regaños para entender como hacer la popular “cadeneta” y los pilares, sus ganas de aprender la impulsaron a desarrollarse hasta que después de muchos intentos comenzó a perfeccionar sus técnicas.

Con dos agujas que estaba de moda en su época adolescente, decició emprender sus primeras creaciones y con la ayuda de algunas amigas en Caracas diseñó su primer suéter. A los 21 años se mudó a Barquisimeto junto a su familia y continuó como un hobby comprando hilos para hacer los “tapetes que se usan en las casas”, de los cuales algunos vendía y otros los regalaba…era otra época donde había gran variedad de colores y tipos de hilo en el mercado.

Para Yasmín su única hija fue una gran inspiración que la motivó a confeccionar vestidos que atrayeron a sus familiares y generaron que hiciera otras prendas para sus sobrinos como las “mantas para el nacimiento”.

Un trabajo formal

Hace siete años decidió utilizar su talento para trabajar, combinando los pedidos con su carrera universitaria, haciendo cintillos y accesorios para vender a las compañeras de clase. Al graduarse como Licenciada en Economía Social y no encontrar empleo, decidió valerse de las herramientas que ofrece Internet como:  páginas de tejidos en España, Estados Unidos y Bogotá, “países donde el tejido es diverso”. También estudió en la Escuela de Arte y Oficio Tovar y Tovar, donde tomó clases de tejido en crochet y luego pudo desempeñarse como maestra. Ha participado en eventos de Caracas, donde muchas tejedoras se reúnen una vez al año para intercambiar técnicas.

Desde hace unos tres años con la dificultad de adquirir los hilos importados, tuvo la posibilidad de obtenerlos afuera, especialmente en Colombia y Estados Unidos, países donde han viajado o emigrado algunos clientes y confiesa “aprovecha de intercambiar el pago por hilos, para ampliar la variedad de productos”.

Técnicas

Entre algunos métodos emplea telares redondos y cuadrados  para los hilos más gruesos, que vienen de Europa y Norteamérica, donde por las estaciones del año son los ideales para confeccionar guantes, gorros y bufandas tubulares, aunque, dependiendo de la medida sirven para distintas prendas. En Venezuela varios emprendedores hacen este trabajo de forma manual, con una tabla de Medium Density Fibreboard (MDF), al que agregan remaches para usar hilos más finos, sin embargo, asegura no es su estilo porque no traen la tapa necesaria para frenar el hilo y se gasta más tiempo. En el caso de los vestidos, utiliza ganchillo o aguja que son más pequeñas y según el hilo pueden variar.

Hilos

Toda creación se define por el tipo y color del hilo. En su caso, el de nylon que se produce en Venezuela, especialmente en el estado Lara es resistente y con colores muy vivos, “es el mismo que se emplea en algunos artículos que venden en Quíbor” y es perfecto para carteras y botas.

En cuanto al hilo crochet es antialérgico y muy suave, por esos son especiales para ropa de bebé. Como consejo recomienda que la mejor forma de lavarla es con jabón azul ya que no se cae el color ni se destiñe la pieza. “La bondad de estos hilos permite que las prendas pasen de generación en generación”. En cuanto a colores, sus predilectos son los cítricos, que usa cuando el cliente es libre, aunque con frecuencia trabaja con los tonos pasteles y debe lidiar con “el machismo” (risas), cuando debe tejer ropa de bebé varón y según los papás solo pueden ser “azul, verde, gris y marrón”.

Por ahora, su nueva meta es aprender el tejido con horquilla, una técnica similar a usar dos agujas, “se coloca el hilo y se va entrelazando”.


Beneficios de tejer

Con esta profesión Yasmín ha realizado un estudio empírico y ha encontrado algunos beneficios que genera el hecho de tejer…

-Disminuye el consumo de antidepresivos

-Reduce los niveles de ansiedad

-Aumenta la agilidad mental

-Contribuye en la toma acertada de decisiones

¿Qué esperas para empezar?


Tejer es entregarle a un trabajo cariño, paciencia y amorAMAR AL TEJER 1 AMAR AL TEJER 2 AMAR AL TEJER 3 AMAR AL TEJER 4 AMAR AL TEJER 5

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