FOTOS: Su verdugo los llevó hasta la quebrada y los asesinó

Karina Peraza Rodríguez | Iván Piña |

El sonido de las balas retumbó detrás del estadio Teódulo Peña, ubicado en el sector 6 de la Ruezga Sur. Las detonaciones hicieron que el juego se detuviera y muchos corrieron a las tribunas para resguardar sus vidas.

Los más osados observaron con detenimiento cómo un hombre “pelón” quien vestía una franelilla blanca y pantalón blue jeans, llevaba a dos jóvenes hacia la quebrada. “Les disparó a sangre fría en dos oportunidades, uno de los muchachos se tiró, el otro rodó. Luego de eso el sujeto se quedó parado a orillas de la quebrada y continuó disparando, al menos seis veces”, describió uno de los testigos que no quiso identificarse.

Una vez que el criminal no vio a la vista los cuerpos se fue del lugar, ante la mirada de muchos quienes presenciaron el hecho desde la Ruezga Sur y Norte.

Al poco rato comenzaron a salir los residentes de la zona y gritaban que los dos muchachos estaban en la quebrada que divide a ambas comunidades. Los residentes de la Ruezga Norte no veían muy bien pero visualizaron un bulto entre los matorrales y desde la Ruezga Sur, los vecinos comenzaron a abrir paso entre el monte y bajaron para ver si podían auxiliarlos, pero al llegar indicaron que estaban baleados y no poseían signos vitales.

La noticia se regó como pólvora y todos aquellos que vieron algo daban su versión pero con temor a ser identificados, algunos manifestaron que el asesino se trasladaba con otro sujeto en una moto y otros relataron que fue una mujer quien andaba con el que disparó y señaló a las dos víctimas, al decir que eran ellos.

En lo que sí todos coinciden, es que ellos fueron parados en una de las veredas y trasladados hasta la quebrada. “Dale para allá, dale para allá” fueron las palabras del pistolero cuando los llevaba hacia la quebrada.

Una Unidad de Rescate del Cuerpo de Bomberos de Iribarren fueron los primeros en llegar a la zona, ellos bajaron hasta los cuerpos y constataron que estaban sin vida, al poco rato llegó Polilara para resguardar la escena.

 

Reconocidos

Todos los que estaban allí    decían que no eran de la zona, otros se atrevieron a relatar que eran conocidos. Entre los curiosos bajó un joven quien vestía franela azul y mayúscula fue su sorpresa cuando se percató que el primer cuerpo que allí estaba con un disparo en la espalda era el de su hermano, al cual identificó como: Jhon Michael Faneite Rivero (28), a quien muchos conocen como El Michael, residente de la vereda 22 sector 8 de la Ruezga Sur.

Al poco rato llegó una joven  desesperada, pues alguien habría llamado a su madre, para decirle que era su hermano quien estaba allí muerto con El Michael. Con ayuda de otra dama bajó por el barranco que da a la quebrada  donde estaban los cuerpos. Al llegar hasta los cadáveres un grito desgarrador confirmó la noticia de que era Andry José Cuicas Esculpe (25) el otro que yacía sin vida en el lugar, con un disparo en el pecho. También estaba residenciado en la Ruezga Sur, sector 8, vereda 7.

Después de allí fueron llegando los familiares de ambos fallecidos.

Funcionarios del Eje de Homicidios del Cicpc Lara se trasladaron hasta el sitio, hicieron las respectivas inspecciones del caso y con ayuda de los efectivos de los Bomberos sacaron los cuerpos.

 

Un robo sería la causa

Entre los relatos que salieron a relucir en la zona, los testigos indicaron que El Michael y su amigo Cuicas Esculpe, habrían robado y golpeado a una joven por el sector 6 y un sujeto, al parecer funcionario policial, lo atacó.

La madre de Faneite Rivero, en la espera de que rescataran el cadáver relató que su hijo habría llamado antes de ser asesinado y había pedido a sus familiares que llegaran donde estaba porque unos policías lo habían detenido. “Vengan antes que me hagan algo”, fueron sus palabras.

“Bendigo a todos los policías, para la Gloria de Dios, mi hijo me dijo quién era antes de morirse y sé que se arrepintió, porque él era conocedor de la palabra, sé que tú lo recibirás”, indicaba la dama con sus brazos alzados a la misma vez que continuaba orando, indicando que todo quedaría en manos de Dios, porque es él quien hace justicia y no el hombre.

La dama indicó que El Michael, se ganaba la vida trabajando como mecánico metalúrgico en una empresa en la Zona Industrial II. Era padre de tres hijos, uno de ellos lo tenía recluido en el Hospital Militar y según relataron habría salido a llevar una comida a su esposa.

Por otra parte Neilin Cuicas, hermana de Cuicas Esculpe, informó que era el segundo de cuatro hermanos. Deja huérfanos de padre a dos niños de 8 y 2 años de edad, aseguró que su hermano no era malo, que daba todo por sus hijos, pero sí lo aconsejaban que no anduviera mucho con El Michael, porque muchos indicaban que no andaba en buenos pasos, aunque se le decía, el joven siempre defendía a su amigo.

Trascendió que el muchacho ponía un puesto de naranja en el centro de la ciudad, y como no tenía permiso, este sábado en la mañana fue despachado por funcionarios de la Guardia Nacional, quienes además le quitaron el dinero que había hecho, situación que lo tenía bastante mal y desanimado, porque luchaba para llevarle dinero a sus hijos.

La madre de Cuicas Esculpe dijo que El Michael se habría quedado en la casa con su hijo la noche de este sábado, no habían salido y en la mañana, tras comunicarse con él supo que ambos jóvenes saldrían a buscar un dinero.

Las madres de ambas víctimas se abalanzaron sobre los cadáveres para despedirse con un beso y una caricia. Sobre El Michael y con las manos alzadas se puso su madre a orar, se despidió de él con un abrazo y le dio varios besos en su rostro, mientras con Cuicas Esculpe fueron varias personas quienes pasaron y lloraron sobre su cuerpo.

Los funcionarios del Eje de Homicidios comenzaron a  indagar el caso y serán ellos quienes  determinen las causas del doble homicidio.

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