Polilara “se volvió loco” y le disparó a su cuñado

José Manuel Zaá | Ángel Zambrano |

José Gregorio González Yánez, de 38 años de edad, y un funcionario de la Policía del estado Lara tienen “pique” desde hace tiempo.

El polilara, presuntamente llamado Ronald Valera, es pareja de la hermana de José Gregorio, como desde hace cuatro años, y nunca se han llevado bien; no obstante, la mañana de este miércoles el roce subió de nivel y González Yánez, conocido como Goyo, recibió dos balazos.

Ambos sujetos viven en anexos construidos al lado de una taller de camiones que está en la avenida Florencio Jiménez de Barquisimeto, a la altura de Santa Rosalía.

Allí se han ido a las manos en más de una ocasión y así ocurrió este miércoles, bien temprano, cuando un carro pisó la cola del perro de Valera. Pero esta vez la situación se salió de control.

Contaron los trabajadores del taller, que llegaron como a las 9:00 a.m. y vieron al funcionario sentado a las afueras del local, “como esperando algo” (sostienen que estaban por pasarle el arma).

Al rato, escucharon varias detonaciones y, al asomarse, vieron que Valera tenía un revólver dirigido contra Goyo que cargó y volvió a accionar.

“Este tipo estaba drogado, se volvió loco”, dijeron los compañeros de José Gregorio.

En el forcejeo y la arremetida del efectivo policial resultó herido Goyo en el muslo y el costado izquierdo.

Los trabajadores y familiares de Goyo lo auxiliaron rápidamente, trasladándolo al Hospital del Seguro Social Pastor Oropeza, en donde fue operado de urgencia y se encontraba recluido con vida hasta el cierre de esta edición.

También resultó herido en el antebrazo un vendedor de cauchos que se encontraba en el sitio cuando sucedió todo.

 

Le pegó a los sobrinos

La rencilla entre cuñados se incrementó hace unos días cuando el policía le pegó a sus hijastros, y el tío, en defensa de ellos, le reclamó.

También, los roces entre estos hombres es recurrente porque el polilara tendría intenciones de apoderarse de los bienes de la familia González Yánez, a través de la pareja.

 

Calificado como un loco

Varios testigos del hecho coincidieron en señalar que el victimario es una persona temperamental o consumidora de droga.

Contaron que el funcionario llegó a amenazar de muerte a un pastor evangélico de una iglesia vecina.

Por ello exigieron a las autoridades competentes hacer justicia.

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