Chófer de unidad accidentada: “Me encomendé a Dios y pedí que no pasara nada” (FOTOS)

Karina Peraza Rodríguez | Fotos: Iván Piña |

Por treinta años ha estado detrás de un volante, tiene gran experiencia, aunque habìa tenido accidentes nunca había pasado un susto con los frenos. Elías Salazar caminaba de un lado a otro, revisaba que todo estuviera bien y pegado al teléfono al pendiente, acababa de tener un accidente en el Ruta 6 Encava blanco de placas 08AE5HK que manejaba.

La unidad de trasporte cubría la ruta hacia La Carucieña, parte oeste de Barquisimeto, se trata de un autobús de 32 puestos, no venía lleno en su totalidad, estaría ocupado por 25 personas aproximadamente.

Salazar comenta que eran las 11:30 de la mañana y conducía por la calle 12 para bajar hacia la avenida Ribereña. Cuando salía de la curva, sintió que los frenos no respondían, el conductor tratò de maniobrar porque en seguida despuès de la curva viene la bajada y estaba “agarrando vuelo”, indicó el chofer al referirse que el autobús iba a gran velocidad.

“Me encomendé a Dios y pedí que no pasara nada, que ninguna persona saliera lesionada. A la vez tomaba fuerte el volante para tener el control y sè que si seguíamos derecho, la buseta se iba a volcar”, explicó el conductor de la unidad. Ante la situaciòn prefirió rodar hacia la isla, pero siguió de largo, llevándose por delante un poste, además del muro de contención y terminó en la parte de arriba del Distribuidor de la calle 12 en sentido este- oeste.

Los cauchos de adelante quedaron destruidos y fue allí cuando de golpe se detuvo el colectivo. La reacción de los pasajeros fueron distintas, algunos se tiraron al piso, otros se agarraron duro de sus asientos, otros se abrazaban entre sí, y una señora de aproximadamente 50 años edad, que venía en el puesto de adelante le tomó fuerte la mano a su hija, pero en el momento en que la buseta logró frenar, ella salió expelida por el parabrisas.

Según el relato de todos los presentes, la señora no cayó tan fuerte gracias a que estaba agarrada de su hija. Cuando salió por el parabrisas quedó de rodilla y luego se dio el golpe.

De inmediato fue acostada en el pavimento para inmovilizarla, su hija, no se movía de un lado. Los pasajeros bajaban de la buseta aterrorizados y Salazar llamaba al Servicio de Emergencia 911 para solicitar ayuda, pero no fue sino hasta 15 minutos después del accidente, que pasò una ambulancia de Protección Civil la cual detuvieron y prestó la ayuda. Una vez que la dama fue estabilizada fue trasladada a un centro asistencial.

El resto de los pasajeros quienes no necesitaron atención médica fueron pasados a otro vehículo de la Ruta 6 que Salazar detuvo en el camino.

Alberto Díaz, iba sentado en el puesto atrás del conductor y manifiesta que la buseta venía muy duro, “de verdad que pasé tremendo susto, yo de verdad lo que hice fue abrazar a mi compañero”, manifestó al hombre quien se notaba aún nervioso.

Muchas de las personas que por allí pasaban exclamaban que era un milagro que la unidad no se había volcado.

Media hora después de ocurrido el accidente, al lugar llegaron funcionarios del Cuerpo de Bomberos de Iribarren, así como las ambulancias, pero ya se había realizado el traslado de la lesionada.

Por otra parte, los Bomberos comenzaron a hacer la remoción de los escombros, funcionarios de Polilara ayudaron con el tráfico, mientras que funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se encargaban de hacer el levantamiento del siniestro.

Accidente en Quíbor

La madrugada de este lunes se registró otro accidente en el municipio Jiménez, la víctima: otro motorizado.

Se trata de Enmanuel Díaz de 24 años, quien estrelló su moto contra un poste en la avenida 6 entre calles 8 y 9 del centro de Quíbor. Aparentemente la víctima fatal estaba en estado de ebriedad, andaba en compañía de otro joven en la moto quien resultó ileso.
El hoy occiso trabajaba en una estación de servicio.

 

 

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