Dos hipótesis giran en torno a la muerte de los agricultores

Karina Peraza Rodríguez | Fotos: Ángel Zambrano |
morgue 07022017 foto angel zambrano

Héctor José León Peralta, Edwin Ramón Martínez León, ambos de 27 años y Yeison José Angulo Urriola, de 23 años de edad, fueron asesinados y quemados el pasado sábado en el caserío Mocundo del municipio Jiménez.

El dantesco triple homicidio es investigado por funcionarios del Eje de Homicidios del Cicpc Lara. Se conoció que gran parte de los funcionarios están designados en este caso.

Las pesquisas se continúan haciendo en el sitio del hecho, el cual han visitado en varias oportunidades, para analizar algunas evidencias y el jefe de la Delegación del Cicpc Lara, comisario José Gregorio Domínguez, estaría muy pendiente del caso.

Un allegado a la investigación develó que dos hipótesis giran alrededor del triple homicidio, los sabuesos están recabando todo tipo de información para establecer el móvil.

Según cuenta el informante, los funcionarios estarían trabajando en base a unas supuestas extorsiones de las cuales estaba siendo víctima uno de los agricultores, están precisando cuáles son las bandas que actualmente están operando en dicho municipio porque desde que desapareció El Guly, El Pollo y El Caco, quedaron muchas ramificaciones de esas organizaciones delictivas que no han podido ser identificadas como tal.

Otra de las informaciones que tienen en manos los sabuesos, es que las víctimas pudieron haber estado en el lugar, esperando por el cobro de un rescate.

Por ambas hipótesis es que se está indagando a profundidad el núcleo que rodeaba a cada una de las víctimas. Trascendió que eran un trío inseparable que más que trabajo, los unía la amistad.

Los investigadores saben que fue en el sector El Estadio de San Miguel de donde se llevaron a las víctimas, pero no han precisado el sitio exacto. Conocen que el rapto fue realizado por un grupo comando, que está bien organizado. Llevaban puestos chalecos antibalas, cargaban consigo armas cortas y largas, las cuales fueron exhibidas y hasta usadas; además se desplazaban en dos vehículos blancos un Chevrolet Aveo y un Daewoo Cielo.

En dicha población todos saben y comentan lo sucedido. Muchas personas fueron testigos, vieron a quienes allí llegaron, pero temen hablar ante los cuerpos de seguridad.

Los funcionarios que llevan dicha investigación están bastante herméticos. Lo que buscan es esclarecer este caso que mantienen a los quiboreños y parte de la población larense impactados.

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