#RevistaGala Bebidas gaseosas: Placer dañino

Andrea Joseph @Galalarevista/andreajosephsilva |

Si eres de esos que beben más refresco que agua, es primordial que sepas lo que causa en tu organismo. Reducir su consumo, tiene grandes ventajas para tu salud, desde quitar esos kilos de más y brindarte más energía hasta evitar la vejez prematura.

Es una de las bebidas más adquiridas por los habitantes del mundo, puedes encontrarla en el mercado como: gaseosa, soda, refresco o cola, infinidad de colores en su contenido, sabores y hasta distintos tamaños, pero al final produce lo mismo. Los ingredientes más complejos que contienen las bebidas gaseosas son cafeína, fructosa y glucosa, que a la largan producen efectos negativos en tu cuerpo como el desarrollo del síndrome metabólico y la desmineralización de los huesos.

Conversamos con la médico radiólogo, Raquel de Barrios, nos comentó que ha sido comprobado científicamente desde hace décadas, el daño al organismo, manifestándose a corto, mediano y largo plazo, al no dejar que los huesos absorban el calcio. Estudios demuestran que un vaso diario envejece aproximadamente dos años y aquellas personas que tienen el hábito de tomar entre medio litro o más, se deterioran unos 5 años más con respecto a las personas que no tienen esta costumbre.

Si eres de los que te preguntas: ¿Por qué la gente toma refresco?, la respuesta es la cantidad de químicos legales y azúcares que posee la fórmula,  lo que crea adicción, siendo los causantes de que tomemos tanto sin darnos cuenta. Si eres adicto a las gaseosas pensarás que es imposible dejarla de consumir, para ello, puedes empezar a probar combinándola con agua, ¡Si, con agua! Si tomas medio vaso de refresco y la mitad de agua, se reduce el azúcar, provocando que bebas menos. Si ingieres menos azúcar, tus papilas gustativas cambiarán y ya no necesitarás tanta dulzura en tu paladar. Cuando acostumbramos a nuestro sistema a desear dosis de cafeína común, más lo anhelamos; podemos mentalizarnos a tomarlo sólo en ocasiones especiales y de esa manera, se logre romper el hábito poco a poco y entender que la bebida no tiene el poder sobre ti.

El reloj empieza a correr…

Luego de deleitarte con un vaso de gaseosa, esto es lo que ocurre dentro de tu cuerpo:

A los 10 minutos de haber ingerido el primer vaso, tu cuerpo ha absorbido el equivalente a 10 panelas de azúcar. Al saber esto, pensarás que es una locura haber tragado tanta cantidad de azúcar y es que nuestro sistema no lo empieza a notar porque el ácido fosfórico que tiene la bebida, cubre lo dulce con ese sabor ácido que la caracteriza.

Cuando han pasado 20 minutos, El hígado es el órgano encargado de resguardar la glucosa, pero su capacidad es muy limitada, si hay altos niveles de glucosa en nuestra sangre puede ser perjudicial para la salud, a gran escala. La insulina segregada por el páncreas, es capaz de convertir en grasa el azúcar que está en la sangre.

Transcurridos 30 minutos, la alta dosis de cafeína, es absorbida poco a poco por nuestro cuerpo, sin que nos percatemos ocurren cosas, se intensifica la presión sanguínea, se saturan las reservas de azúcar en el hígado y su rechazo en la sangre, inclusive se dilatan las pupilas de nuestros ojos.

A los 45 minutos, el cuerpo empieza a producir extra dopamina, una hormona que estimula el placer y la felicidad en nuestro cerebro, esto hará que sientas mayor ansiedad y te den ganas de seguir tomando más y más.

Pasados los primeros 60 minutos, la energía que teníamos se desvanece, tenemos ganas de orinar con más frecuencia, a causa de las propiedades diuréticas de la cafeína. Cuando vas al baño, eliminas sodio, electrolitos y agua, importantes para tu sistema, además de un conjunto de calcio, magnesio y zinc, que son vitales para la salud de los huesos.

Daños que hacen en tu organismo…

No sólo tenemos esos efectos al transcurrir la primera hora de ingesta. Hay distintos diagnósticos y enfermedades que podemos llegar a padecer si seguimos con esa costumbre. Estas bebidas afectan directamente a las células del cuerpo, dañando los telómeros, es decir, los extremos de los cromosomas en nuestro ADN, las personas que los toman en exceso, tienden a ser más vulnerables a la obesidad, llega a causar cálculos y problemas renales, insomnio, gastritis debido a la concentración de azúcar, aditivos y un ph ácido, promueve la resistencia a la insulina, problemas musculares graves, daños irreversibles en nuestros dientes y sedentarismo. El tomar a menudo refrescos eleva la posibilidad de padecer diabetes tipo 2, que puede llevar al deterioro cognitivo, demencia y enfermedades cardíacas.

Efectos de los componentes…

Los niños y adolescentes son los más propensos a consumir este tipo de bebidas, ya que son más vulnerables a la publicidad de los productos, sin saber  los daños colaterales que pueden producir. Como consumidores debemos leer y analizar los componentes que trae lo que consumimos, para así detectar sus efectos adversos.

Cada ingrediente de la fórmula cumple funciones depreservante, endulzante o colorante. Al unir esas sustancias, forman un producto con sabor atractivo aunque con efectos negativos a la salud.

Las latas, poseen un químico cancerígeno que debilita el sistema endocrino y puede causar pubertad prematura y problemas reproductivos.

Los azucares y ácidos provocan deterioro del esmalte dental y caries

El ácido fosfórico, utilizado para potencializar el sabor, se relaciona con piedras en los riñones y aumenta el riesgo de padecer osteoporosis al alterar el equilibrio mineral de los huesos.

El jarabe de maíz se relaciona con el síndrome metabólico y padecimientos cardíacos.

El benzoato de sodio puede provocar asma y urticaria.

Color anormal y debilitamiento de la estructura ósea, a causa de los preservantes y colorantes.

-Padecer hipocalemia, un descenso extremo de los niveles de potasio.

Aceite vegetal bromado utilizado para evitar que los sabores cítricos artificiales se separen, está ligado con la pérdida de memoria, desordenes nerviosos y problemas en la piel.

Aspartame actúa como endulzante. Su consumo está asociado a malformaciones congénitas, tumores cerebrales, trastornos emocionales y convulsiones, en poco tiempo causa mareos y migrañas.

Metilimidazol, químico responsable de darle color acaramelado a las bebidas, se piensa que es responsable del cáncer de pulmón, hígado y leucemia.

Ahora que ya sabes lo que causa dentro de ti… ¿Seguirás tomando refresco?

 

 

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