#OPINIÓN Ventana abierta: Fecha de vencimiento #3Jul

Eduardo Iván González González | Diseño: Jéssica Oshiro |

Para recordar:

“(Dios) muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos”

(Daniel 2:21)

Hay muchos productos, especialmente los perecederos, que tienen fecha de vencimiento (alimentos, medicina y químicos). Hay otros de diferente naturaleza a los cuales les colocan fecha de producción, pero se vencen, como los cauchos o neumáticos y otros. Algunos nunca se vencen como acero, oro, la plata, o los que tardan mucho en deteriorarse, como el hierro.

Tristemente, desde aquel referéndum del 2.009, la reelección indefinida ha traído un gran problema para nuestro país, porque prácticamente nuestros gobernantes no tienen fecha de vencimiento. Los gobiernos que no caducan son dictaduras, así sea por votos.

Según el verso inicial, hubo reinos de esta tierra que tuvieron fecha de vencimiento. La información de dichos imperios mundiales la encontramos en Daniel 2, cuya interpretación está en los  versículos 38-45. Y mucho antes que sucediera, según la Biblia, esos imperios quedaron establecidos así: Babilonia (606-538 a.C.); Medo-Persia (538-331 a.C.); Grecia 331-168 a.C.); Roma (168-476 a.C.); 10 Reinos europeos (476 d.C. hasta hoy). Vale decir que la otra Roma (llamada papal) destruyó a los Hérulos, Vándalos y Ostrogodos, estos últimos eliminados en el 538 d.C. y dicha Roma estaba destinada a gobernar por 1260 años. Finalizó en 1798 d.C. y surgió de nuevo años más tarde (ver Apocalipsis 12: 6,14).

Según Jesucristo, está escrito en Mateo 10:29, que no cae un pajarillo sin que Dios lo sepa o sea su voluntad. Pero, cuando el humano interviene el Señor no se mete directamente, ya que está el “libre albedrío” y eso lo ha respetado Dios desde el principio.

Hablando de reinos o “democracias”, no necesariamente es el Señor quien coloca a los gobernantes “electos”, porque son los pueblos quienes seleccionan al rey (presidente) que quieren que los gobierne. Bien dijo Joseph de Maistre (1753-1821): “Cada pueblo o nación tiene el gobierno que merece” (www.aporrea.org).

Algunos se preguntan: ¿Por qué existe una aparente permisividad divina para no quitar los malos gobiernos del mundo? Porque Dios no interviene en la funesta o equivocada decisión de la “mayoría”; peor aún, especialmente cuando hay trampas, controles y abstención. Existe el caso de un pueblo que cambió a Dios por el rey Saúl (1ª Samuel 8:7) y eso lo respetó el Señor.

Otros dicen: “Como Dios pone y quita reyes, tiene algún propósito con esos reinos, reyes, presidentes, que gobiernan por un tiempo o por largo tiempo”. Y eso es, y no es así. Porque hay gobiernos que violan todas las leyes, hasta las de Dios, sin respetar la moral, derechos humanos y si no salen por intervención humana, el único que conoce la fecha de vencimiento es Dios. Ya que Él decide hasta cuando lo ve conveniente, retirarlo de la historia y deja bien claro haber respetado el libre albedrío de la gente.

No es una actitud conformista cuando repetimos el “Padre nuestro” y decimos: “Hágase tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra” (Mateo 6:10), más bien, es un reconocimiento que Él, nuestro Padre, es el Rey del cielo y la tierra; que su voluntad va delante de la nuestra. Tal vez por ello, varios de los reyes que mencionamos antes, le dijeron a Daniel y al mundo: “Ciertamente el Dios vuestro, es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio” (Daniel 2:47). El texto inicial  dice que Dios: “Da sabiduría a los sabios y ciencia a los entendidos”.

Sabemos que hace falta rectificar la Constitución con respecto a la fecha de vencimiento de los gobiernos. Pero, colocando todo en las manos de Dios, que está en los cielos, hará su Voluntad en el momento que todos reconozcamos a Jesucristo como nuestro supremo Rey de Reyes y Señor de Señores (Apocalipsis 19:16). Amén.

Eduardo Iván González González

www.ventanabiertalmundo.com

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