#OPINIÓN Red de Instituciones Larenses: La brújula #14Ago

Maximiliano Pérez | Ilustración: Victoria Peña |

“Todos los cursos de acción son riesgosos, por lo que la prudencia no consiste en evitar el peligro (es imposible) sino en calcular el riesgo y actuar de manera decisiva. Cometer errores de ambición y no errores de pereza. Desarrollar la fuerza para hacer cosas audaces, no la fuerza para sufrir.

La forma en que vivimos es tan diferente de cómo debemos vivir que el que estudia lo que debe hacerse en lugar de lo que se hace, aprenderá el camino hacía su caída más que a su preservación.

Y aquí la pregunta de si es mejor ser amado en lugar de ser temido, o temido en lugar de ser amado. Podría quizá responderse que deberíamos desear, ambos; pero puesto que el amor y el miedo apenas pueden existir juntos, si debemos elegir entre ellos, es mucho más seguro ser temido que amado…”

NICCOLÒ DI BERNARDO DEI MACHIAVELLI (03-05-1.469 / 21-06-1.527).

Suficientemente conocido el diplomático, filósofo, político, escritor y funcionario italiano Nicolás Maquiavelo ha sido considerado el Padre de las Ciencias Políticas modernas, quien se hizo famoso con su tratado de doctrina política titulado:

“El Príncipe”

Una brújula está constituida por la denominada Rosa de los Vientos, símbolo en forma de circulo que tiene marcado alrededor los rumbos en que se divide la circunferencia del horizonte y que se ubica en el fondo de la caja imantada en el cual hay una aguja que gira libremente sobre un eje que señala siempre al norte, está complementada por otro circulo que señala la quilla de la nave conformando el instrumento de navegación que se usa para determinar el rumbo.

Al ser las brújulas pequeños imanes sujetos a un soporte de forma que pueden girar libremente estas se orientan hacia el norte de la tierra debido al campo electromagnético terrestre, pero si se hace circular una corriente eléctrica se orientan formando una circunferencia en torno a hilo conductor de electricidad. Fuente: Wikipedia.

Se  usa como exclamación de extravío conductual: “Perdió la  brújula.”

Podríamos decir qué, a veces, el sector democrático parece coincidir con esa expresión. Pareciera ser que veinte años de errores, oprobios, violaciones a la Constitución Nacional y a los Derechos Humanos, no nos han servido de experiencia, como para que utilizando la lógica y la razón actuemos con sensatez.

Los errores cometidos deben ser ese cúmulo de experiencias que deben conformar las bases para que ante los diagnósticos hechos, pongamos en práctica las soluciones propuestas una y otra vez.

Personas de comprobado talento, de éxito demostrado en sus actividades profesionales, han instado sobre el rumbo a seguir, en el explicito entendido que el camino de la paz está en el restablecimiento del “Estado de Derecho” bajo el respeto pleno del “Estamento Legal”, sin manipulaciones aberrantes y bajo el respeto intrínseco del espíritu, propósito y razón del legislador probo.

En una empresa donde trabajé, de Santiago Trujillo, quien para aquel entonces era mi jefe aprendí:

“En el desierto de la indecisión yacen los huesos blanquecinos de quienes se sentaron a esperar y esperando murieron”.

Es conocida la situación que destruye la República que soportó toda clase de desmanes, los ciudadanos no imaginamos nunca tener que enfrentar una situación destructiva que es inédita en el mundo. Jamás pensamos que iban a obviar las propuestas que de haberse implementado… se hubiese evitado el desastre actual.

Venezuela pide a gritos rectificar y… ¡tan sólo unidos lo lograremos!

Maximiliano Pérez

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