#OPINIÓN Decir la verdad para conseguir la libertad y formar líderes de relevo: Principios filosóficos del libertarismo #22Dic

Juan José Ostériz | Ilustración: Victoria Peña |

A todos y cada uno de los ciudadanos de Venezuela, sin distingos ni odios les deseo unas muy felices navidades con el “Gloria a Dios en las alturas y la Paz a los seres humanos de buena voluntad.”

Principio de no agresión:

El libertarismo sostiene que la libertad de una persona para disponer de su cuerpo y de su propiedad privada del modo en que estime oportuno debe ser ilimitada, siempre y cuando esa persona no ejerza coerción sobre otras personas.

Los libertarios definen “coacción” como:
• el uso de fuerza física, la amenaza de usarla o
• el fraude, que altere o pretenda alterar el modo en el que un individuo vaya a usar su cuerpo o propiedad.
El principio libertario que prohíbe la “coacción” se conoce como principio de no agresión, y muchos lo consideran como la idea principal de la cual emanan todas sus demás convicciones políticas.
Una forma de ver esto, y que seguramente es aceptada por la mayoría de los libertarios, es que los más fuertes son quienes tienen mayor poder de influencia sobre los Gobiernos para obtener de éstos acciones que les beneficien y por lo tanto el principio de no agresión es en realidad una garantía de los individuos (débiles frente al poder del Estado) de que la fuerza no va a ser utilizada contra ellos en beneficio de los intereses de los más poderosos e influyentes.

Es de notar que el libertarismo, doctrinalmente, hace una diferenciación marcada entre propiedad meramente poseída cuya legitimidad podría ser discutible y propiedad legítimamente adquirida la cual es soberana. Esto, porque el libertario no “defiende la propiedad” por sí misma sino la libertad individual y dentro de esta se encuentra el derecho de propiedad, que debe respetar el principio de no agresión, que en ciertos casos llevaría a colocar el derecho individual a la propiedad por encima de las consideraciones “estatales” sobre los títulos de propiedad. El libertarismo, tradicionalmente, aboga por la teoría de la propiedad-trabajo.

Teoría de la justicia:

El libertarismo sostiene que, inicialmente, los seres humanos agentes:
• tienen propiedad total sobre sí mismos y
• poseen poderes morales para adquirir propiedad sobre cosas externas bajo ciertas condiciones.
Normalmente, se le concibe como una teoría de la justicia, en el sentido de los deberes que nos debemos uno a otro. Así entendido, el libertarismo guarda silencio sobre los deberes impersonales que podamos tener (i.e., deberes para con ninguna persona).

El libertarismo puede entenderse como un principio básico o como uno derivativo. Por ejemplo, se le puede defender sobre una base de utilitarismo o sobre una de contractualismo., Sin embargo, tal vez principalmente, se le puede entender como una doctrina sobre:
• derechos naturales o incluso, el
• uso de la fuerza no consensual.

La primera exposición conocida de algo cercano al libertarismo es atribuible a John Locke (1632-1704), quien creía que en el estado de naturaleza todos los individuos eran libres e iguales. En el “Segundo tratado sobre el gobierno civil#, Locke afirma que:
• del derecho de propiedad sobre uno mismo deriva la libertad de mezclar el propio trabajo con los recursos naturales para constituir así la propiedad privada (apropiación original).
• Todo individuo tiene derecho a los frutos de su propio esfuerzo (teoría de la propiedad-trabajo).

La defensa contemporánea más influyente sobre el libertarismo se encuentra en la obra de Robert Nozick: “Anarquía, Estado y Utopía.” Nozick, profesor de la Universidad de Harvard, se convirtió en el principal representante del liberalismo libertario contemporáneo. Afirma que “los individuos tienen derechos, y hay cosas que ninguna persona o grupo puede hacerles sin violar esos derechos”. Nozick parte de John Locke para justificar un Estado mínimo, encargado solamente de la seguridad y de la justicia. Enseguida, lanza una crítica a la célebre Teoría de la Justicia de John Rawls.

Por otra parte, Bertrand Russell calificó a su propio punto de vista como “liberalismo libertario” en polémica con el nacionalismo y con el militarismo imperantes durante la Guerra Fría; aun así esta declaración no se relaciona directamente con el liberalismo libertario o libertarismo sino que está relacionado a las simpatías de Russell por el anarquismo.

Derecha o izquierda:

Las bases doctrinales del libertarismo suelen atribuirse al liberalismo clásico y al anarquismo filosófico. En sus orígenes, entre 1960 y 1970, el liberalismo libertario surge como:
• una facción contracultural y anti sistema de la derecha política,
• basada en valores antiautoritarios compartidos por la Nueva Izquierda anti imperialista y por la anticomunista Old Right,(anti estatismo) y el aislacionismo antibélico, aunque caracterizándose en su espíritu individualista pro libre mercado.

Los libertarios se suelen integrar en la derecha política de los partidos de centro derecha, debido a su filosofía propietarista y su liberalismo económico, pero se desmarcan del conservadurismo puesto que éste contradice los principios de libertad del individuo. Por tanto, clasificarlo como doctrina de derecha no es preciso.

En cuestiones sociales, el libertarismo tiende a considerarse de izquierda, oponiéndose a toda legislación que restrinja:
• las relaciones sexuales privadas consensuales entre adultos (por ejemplo, las relaciones homosexuales, el sexo no marital o no convencional, etc.),
• el uso de drogas, o
• que imponga posturas o prácticas religiosas sobre los individuos o al servicio militar obligatorio.
• Recuerdo a Ortega y Gasett ante este tema: “Ser de izquierdas o de derechas es una de las infinitas maneras de ser un idiota”.

Objetivismo y Libertarismo: La relación entre la filosofía de Ayn Rand: el objetivismo y el ideal libertario es compleja.

Por un lado, muchos libertarios han llegado al libertarismo tras sentirse inspirados por las novelas de Ayn Rand.

Por el otro, Ayn Rand sirvió de inspiración a muchos jóvenes durante los años 1950 y 1960. Gracias al impacto emocional de la exposición a favor de la Razón y del individualismo presentada por las novelas de Ayn Rand, estos jóvenes encontraron una defensa ética racional del capitalismo y del individualismo (egoísmo racional), y además evitaron el verse envueltos en los movimientos “irracionalistas” y “colectivistas”, en la lógica libertaria de esa época (beatniks, existencialistas, hippies, New Left, etc.).

No es casualidad que Jerome Tuccille titulase: ”Normalmente comienza con Ayn Rand» (It Usually Begins With Ayn Rand, 1972) su historia sobre el movimiento anti estatista pro-capitalista libertario durante los 1960 e inicios de los 1970.” Los libertarios, en especial aquellos anarco capitalistas, utilizan profusamente el símbolo del dólar (al que a veces añaden el símbolo del ying y el yang, el Libertatis Æquilibritas), símbolo que también fue usado con anterioridad por los héroes de la novela de Ayn Rand.

La rebelión de Atlas:Por otra parte, no todos estos jóvenes, aún inspirados emocional e intelectualmente por las novelas de Ayn Rand, se hicieron necesariamente estudiantes de objetivismo. Muchos de ellos incluso buscaron alianzas con la New Left estadounidense y con otros movimientos anti sistema.

En el Gráfico de Pournelle, (Véalo de Internet) el objetivismo es situado en el cuadrante superior izquierdo (alto grado de libertad y racionalidad), junto al libertarismo.

Próximo domingo: La Persona Humana libertaria.

Juan José Ostériz

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios