Doña Abigail Yepes Gil, depositaria de la memoria familiar #6Ene

Luis Perozo Pádua | Foto: Cortesía |

Para Petra Gamboa y Rosanna Bartolomé,

herederas de la tradición de narrar historias transmitida de su abuela.

Abigail Yepes Gil

Sin duda un elegante vestido de novia. Erguida, de rostro impávido. Destila firmeza la mirada. Es una mujer de abolengo. Su nombre doña Abigail Yepes Gil. La fotografía fue realizada el 31 de julio de 1914, en Barquisimeto, pocos minutos antes de consumarse el acto de matrimonio. Estaba por cumplir 30 años de edad.

Se casó con el doctor don Pedro Bartolomé, natural de Burgos, España, un destacado farmacéutico propietario de la conocida Botica Central, asentada en la esquina de El Rebote en la calle del Comercio con cruce de la calle 25.

Doña Abigail Yepes Gil, con su elegante vestido de novia el 31 de julio de 1914, un poco antes de cumplir 30 años de edad

De la unión Bartolomé – Yepes Gil, nacieron tres hijos: Rafael José (24 de octubre de 1915), Marcial Ignacio (31 de julio de 1918) y César Augusto (30 de octubre de 1920).

Fue la primera hembra y tercera de los trece hijosdel matrimonio de don Juan Bautista Yepes Piñero y doña Josefa Antonia Gil Fortoul. Había nacido en la hacienda Vira-vira, en Barbacoas, el 4 de octubre de 1884, el día de San Francisco de Asís.

Su casa era la más visitada de la familia, en donde se daban cita cada tarde, en perfecto y sincronizado desfile, sus hermanos, hijos, tíos, sobrinos, nietos y hasta ahijados. No la agraciaba el buen carácter. Por lo general le molestaba el ruido y más si venía de los niños. Era en extremo una mujer delicada, pero caritativa. No le regalaba nada a nadie sin que realmente se lo mereciera, pues así fue educada. Voraz lectora. Atesoraba sus libros, los cuales fue coleccionando  desde edad temprana. 

Ardorosa guardiana

A nadie le cabe duda que doña Abigail dedicó su vida a cultivar los lazos familiares, evento que le permitió escudriñar la leyenda de su linaje, por tanto se le considera custodio de la legendaria historia de la Familia Yepes Gil.Conservaba varios libros, escritos de su puño y letra, que eran una especie de diario, en donde relataba, en detalle, los principales acontecimientos familiares, así como una semblanza de cada uno de sus hermanos, padres, tíos, abuelos y hasta bisabuelos. Sus narraciones eran extraordinarias, revelando la gran admiración por los suyos, trasmitida a sus hijos y nietos.

Conservó hasta su muerte el epistolario del doctor y general José Espiritusanto Gil García, el Pelón Gil, y del doctor José Gil Fortoul, personajes que marcaron un hito en la historia contemporánea de Venezuela, ambos ascendientes directos de doña Abigail.

Poseía además gran cantidad de fotografías, que fue adquiriendo tras una tenaz pesquisa, las que anexó a las páginas bien preservadas que guardaban la memoria pública y secreta de la familia, esa que generalmente va quedando desperdigada en el camino del tiempo cuando desaparecemos de la vida terrenal.

Quizá, en algún momento deseó compilar aquel guarecido tesoro, para publicar una obra, pero la vida misma se encargó de negarle esa posibilidad. Murió el 13 de julio de 1975.

Estas líneas son solo un abre bocas de su magnífica semblanza, la cual estamos reconstruyendo.

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