#OPINIÓN El running y la cuarentena #18Ago

William Amaro Gutiérrez | Ilustración: Victoria Peña |

Soy de la opinión que lo mejor que podemos hacer en esta cuarentena es correr, nadar o andar en bicicleta. Si, son actividades anti estrés y combaten el coronavirus. Y si le es difícil nadar o la bicicleta por razones país, pues corra. Esta es una actividad muy segura. Salvo que se distraiga en la gran ciudad y se le atraviese a un autobús de Transbarca. Ud. sale solo si lo prefiere, puede usar tapaboca si quiere hacerlo, en mi caso, frecuentamos lugares naturales solitarios, asoleados donde respiramos aire puro. Puede llevar su agua potable y lo mejor de todo, la vestimenta es sencilla y “barata” y el ejercicio es gratuito.

Alguien me preguntó un día sobre esa “pasión por correr”; y le dije si, lo hago por cuanto sirve para conservar la salud. Para sentirme mejor. Para demostrarme que tengo dominio propio, auto control y que soy temperante. Y que todo obviamente es mi DIOS quien me lo da. Correr nos hace ver que tenemos fortaleza, no sólo física, sino mental. Es un desafío a la voluntad de la mente de mí contra mí mismo. Y sé que es Dios quien me la da, por ello alabo su santo Nombre, porque “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”Fil.4:13.

En un mundo y sobre todo en un país empobrecido en todos los órdenes de la vida, donde a menudo nos sentimos indefensos, victimizados y controlados, el correr me ayuda a revivir sensaciones de esperanza, fuerza y convicción de que puedo lograr algo diferente, de que puedo ser responsable de mí mismo. Y puesto en manos del Creador soy la persona más feliz de la tierra corriendo. Entonces me preguntaron ¿Se podría decir entonces que correr es una adicción? Diríamos más bien un hábito, un gozo, una necesidad. O si lo prefiere… “si, una adicción sana”

Como dice un amigo corredor, para correr se requiere valor. Valor para enfrentar el reto. Valor para evitar la comodidad, para abandonar el lecho, para tolerar el frío, la lluvia y los que se oponen en la familia. Sirve para controlar el dolor y que la pereza no nos gane. Es, finalmente, correr por el triunfo, el triunfo de mí, contra mí mismo. Y si correr se combina con otras actividades físicas, como es nadar y pedalear ya es otro nivel donde los running nos quitamos el sombrero. Como es el caso de mi parthner y amigo Rafael Figuera hijo, quien anda desandando los caminos del triatlón. Él es un “fiebroso” que llegará lejos. Pero, tenemos que reconocer sin lugar a dudas, que es el mismo Dios quien nos da toda capacidad y los talentos para hacer las cosas bien. Quien compone nuestra salud, como es el caso de mi amigo corredor de La Villa. Dice muy claramente su Palabra “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” Filipenses 2:13

Mis estimados lectores, confieso. Una de las cosas que más me satisface después de cada carrera, es el paralelismo que hago con esta actividad y el llamado vehemente de Dios al ser humano. Por cuanto este llamado es permanente. Porque fuimos hechos a su imagen y semejanza y lo que busca diariamente es salvarnos de perdición eterna. Dice “Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…” Heb.12:1,2.Y es allí, donde trato de poner siempre mis ojo y mi voluntad.

¡Hasta la semana próxima por la WEB Dios mediante!

William Amaro Gutiérrez

[email protected]

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios

Comentarios