“Yo era la luz de sus ojos y ella la mía”, testimonio tras pérdida por cáncer de mama #19Oct

José Enrique Arévalo | Foto: Cortesía |

La vida de las personas puede cambiar de un momento a otro, en un abrir y cerrar de ojos. Nadie está preparado para recibir y afrontar noticias realmente lamentables, como lo es, que tu madre sea diagnosticada con cáncer de mama.

Thailibert García, quien hoy tiene 19 años de edad, recuerda que cuando apenas era una niña de 13 años de edad, se conoció que su mamá, María Eugenia Crespo, padecía de cáncer en su senos.

Fue muy duro yo apenas tenía 13 años y a esa edad no comprendes muchas cosas, sin embargo sentí miedo porque sabía que algo malo le pasaba a mi mamá“, contó.

Para ese entonces, María Eugenia tenía 37 años de edad y era ama de casa. Thalibert comenta que era muy elocuente y seria, le gustaba la limpieza, el orden y jugar dominó cuando hacían reuniones familiares. Thailiberth era su única hija, y por ende, solía ser muy sobre protectora. “Yo era la luz de sus ojos y ella la mía“, agregó.

Thailibert explicó que tras conocerse del estado de salud de su mamá, significó un “shock” para toda la familia. Sin embargo, con mucha fe, siguieron hacia adelante con los procesos de quimioterapias, mastectomía y radioterapia.

Todos los procesos fueron muy fuertes pero mi mamá los enfrentó con mucha valentía y siempre aferrada a Dios y a San José Gregorio Hernandez“, indicó.

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Pese a ello, 2 años después, luego de festejar los 15 años de Thailiberth, el cáncer se volvió mucho más agresivo y María Eugenia falleció, lo que significó un gran vacío para la familia, y más aún, para la niña que entraba en su etapa de adolescencia y madurez.

Después de varios años del lamentable desenlace, Thailibert asegura que aprendió la importancia de actuar a tiempo para poder ganarle la partida al cáncer de mamas. Pero lo más importante aún, asevera que sigue llevando en su corazón, el amor, la enseñanza y los recuerdos de su madre.

Yo la recuerdo y la llevo conmigo todos los días, el amor que nos une es algo que ni la muerte puede quebrantar“, indicó.

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