#OPINIÓN Ciencia, historia no magia #12Ene

William Amaro Gutiérrez | Ilustración: Victoria Peña |

Tiempo propicio todavía para hablar de este tema (Reyes Magos). El cual puede enseñarnos muchísimo. Lamentablemente las tradiciones religiosas han obviado detalles que son bíblicos, lo cual ha restado profundidad espiritual a dicho evento. Y el conocimiento de ello pudiera ayudarnos a acercarnos más a nuestro Salvador y Redentor Cristo Jesús.

Mis apreciados, la presencia de los llamados “reyes magos” cuando nace el niño Dios no eran reyes, eran personajes de la alta sociedad intelectual del oriente. Tampoco magos como los conocemos hoy. La palabra magos que aparece en la Biblia y nos conecta con este hecho histórico viene del griego mágoi. Expresión empleada para designar a las diversas clases cultas en aquellos tiempos. “No eran magos como hoy se entiende. Eran de alta alcurnia, educados, ricos e influyentes. Eran los filósofos, los consejeros del reino, instruidos en toda la sabiduría del antiguo Cercano Oriente. Los “magos” que vinieron a buscar al niño Jesús no eran idólatras, y se caracterizaban por ser personas rectas e íntegras” Libro El Deseado de Todas las Gentes. Pág. 41-43. Helen White

Entonces, su condición intelectual les motivaba a estudiar con diligencia y ávida curiosidad el evento anunciado en las Escrituras. Profundizaron en los rollos antiguos de las escrituras hebreas, creyeron y actuaron en función a dicho nacimiento del Mesías. Es así como decidieron hacer un viaje de aproximadamente 1000 km para rendir culto, adoración al niño Dios. Estos admirables hombres nunca dudaron de lo que decían las Escrituras y cuando llegaron a Belén donde nacería el Mesías, preguntaron con decisión y seguridad. “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle” Mat.2:2.

Cosa contraria sucedió con los dirigentes judíos, quienes no quisieron ver lo que estaba pasando frente a sus ojos. La soberbia, la autosuficiencia, su orgullo, que perdura hasta hoy. La “sabiduría” de los grandes líderes no les dejó ver la realidad que sí vieron estos hombres que hoy llaman erróneamente “reyes magos”. ”Ellos estudiaban los cielos tachonados de estrellas, y trataban de escudriñar el oculto misterio de sus brillantes derroteros, contemplaban la gloria del Creador. Y buscando un conocimiento más claro se dirigieron a las Escrituras hebreas.”.Ob. Cit.

Hoy, lamentablemente sucede algo parecido. Los grandes líderes eclesiásticos de las religiones cristianas, a pesar de sus estudios teológicos y a su intelectualidad. A pesar del desarrollo imparable de la ciencia que a medida que avanza el tiempo avanzan también los grandes descubrimientos de la Arqueología y de los medios informativos, siguen perdidos ensimismados. Tienen delante de sí la luz completa que se manifiesta en el engranaje perfecto del Antiguo y el Nuevo Testamento pero no la quieren ver. Y están plenamente identificados en esta triste pero seria advertencia que Dios les hace “Mi pueblo perece por falta de conocimiento. Porque tú has rechazado el conocimiento, yo te rechazaré de mi sacerdocio; porque has olvidado la instrucción de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos” Oseas 4:6. Realmente es para meditarlo.

¡Hasta la semana próxima Dios mediante por la WEB!

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William Amaro Gutiérrez

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