#OPINIÓN Por la puerta del sol (106): Pensar en grande #24Abr

Amanda Niño de Victoria | Foto: Cortesía |

“En cuestión de cultura y de saber, solo se pierde lo que se guarda, solo se gana lo que se da
(Antonio Machado)

Hay mujeres que para educar a sus hijos no necesitan haber ido a la universidad ni haber consultado libros o métodos para criarlos y educarlos bien.

En este momento en que el mundo y la familia dan poca importancia a educar en los niños los modales, inculcar los principios, las buenas costumbres y los hábitos, me viene a la mente una mujer oriunda del campo quien se propuso educar a sus hijos desde muy pequeños fomentando en ellos como primera medida su autoestima, los ayudo a desarrollar su potencial humano, a ser responsables, disciplinados y respetuosos. Los enseñó a confiar en ellos mismos, educo sus sentimientos, les inculco lecciones de urbanidad y hábitos que nunca han dejado de aplicar en su vida diaria. Les enseñó a ser ordenados en si mismos, en sus tareas y en su casa. Puso énfasis en sus responsabilidades y amor al estudio. Enseño sus hijos a ser libres, a ser humildes, a amar lo simple y a pensar en grande.

Tuvo tiempo de educarlos y de hacer su carrera como educadora profesional. Saco tiempo para todo, para todos y para ella.

Invito sus hijos a seguir su ejemplo y a avanzar, a construir su historia personal, a buscar la luz de la sabiduría, a trascender sus propios pensamientos.

Al padre no le fue fácil ascender peldaños y llegar al nivel superior de la ingeniería en el que hoy se encuentra. A sus hijos nunca ha negado el apoyo y ayuda para que surjan, tampoco han faltado sus consejos ni el amor de padre responsable.

Los niños crecieron destacándose en sus promociones como los mejores bachilleres.

La mejor recompensa de su triunfo se debe a la dedicación de sus padres y a su desbordante amor al conocimiento que los ayudo a crecer en todos los aspectos humanos.

Llegado el momento de la universidad, nunca hubo la menor duda de que estos jóvenes estudiarían con ahínco para merecer becas que solo se otorgan a los mas destacados estudiantes del país.

Hoy la hija esta en la recta final de su carrera como medico. Por su parte el hijo ha iniciado su carrera en Ingeniería biomédica.

Mauricio Victoria y María Eugenia Reyes merecen como padres todos los reconocimientos y honores, porque ellos enseñaron a sus hijos a construir su futuro sobre bases firmes, les enseñaron el arte de vivir sus vidas y por sobre todo su ejemplo a seguir se impuso sobre todas las normas y enseñanzas.

La recompensa nunca esta lejana cuando el orgullo infla el pecho agradecido a sus hijos Camila y Miguel Ángel quienes supieron responder gallardamente al amor, dedicación y apoyo de sus padres.

Camila y Miguel Ángel honran y enorgullecen a sus abuelos, tíos y primos de Colombia, EE. UU., Holanda y Venezuela.

Suerte y felicidades por los triunfos que van llegando sin demora. Ustedes dos aprendieron bien la lección de su madre, a pensar en grande. Llegaran lejos. Los amamos y bendecimos.

Amanda Niño de Victoria

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