#OPINIÓN Tres años y medio vs. ciento cincuenta #27Abr

William Amaro Gutiérrez | Ilustración: Victoria Peña |

Uno de los hechos históricos intelectuales que más me ha llamado la atención es la forma como la filosofía tomó la mente y el pensamiento de la humanidad en el pasado. Más de 150 años permanecieron Sócrates, Aristóteles y Platón marcando el camino de la sabiduría humana. Un intelectual de altura, tenía que dominar los contenidos filosóficos de estos grandes hombres del pensamiento. De hecho, ellos y su pensamiento filosófico penetraron las entrañas del cristianismo y el enemigo de DIOS logró crear confusión en temas preponderantes como la muerte, la resurrección, la existencia y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, logrando apartar a muchos del Evangelio de Salvación. Pudo decirles con propiedad, que fui uno de esos intelectuales alienado por la misma, pero El Altísimo aclaró mi mente hace ya 25 años.

Debo decirles, que a pesar nuestro Señor Jesucristo solo duró 3 años y medios predicando su maravilloso Evangelio, dividió la historia en un antes y un después de Cristo, sometió la filosofía bajo el poder del Espíritu Santo y sigue transformando la vida de hombres y mujeres de todos los estratos de la sociedad con su inconmensurable amor …“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3: 16),. Y se ha convertido en la única esperanza de paz y felicidad verdadera del hombre en la tierra, algo, de lo cual está muy lejos de lograr la filosofía y sobre todo las arrogantes ideologías políticas. Las cuales, al polarizar el pensamiento de los hombres en ricos y pobres los sumergen en odios y resentimientos que los separan.

El apóstol Pablo dejó un poderoso ejemplo para estudiarlo y meditarlo. Sin temor, se metió en “la cueva” de los Estoicos y Epicúreos: El Areópago ateniense. Dedicado a la divinidad Ares, cuna de la intelectualidad, que servía para designar al consejo supremo de la ciudad. Sus miembros eran personas del más alto rango oficial. Lo componían sólo aquellos que habían servido en el alto puesto de Arconte y habían cumplido 60 años de edad. ¿Cómo les parece?

Pues bien, Pablo no lo pensó dos veces. Hacer aquello, en un tiempo tan difícil, por lo avasallador de esas doctrinas filosóficas y la actitud exégeta de aquellos hombres, curtidos de intelectualidad, les predicó. “Entonces
Pablo se puso de pie en medio del Areópago, y dijo: “Atenienses, en todo os veo muy religiosos. “Porque al pasar y observar los monumentos de vuestro culto, hallé también un altar con la inscripción: ‘Al Dios desconocido’. A ése, que vosotros honráis sin conocerlo, os anuncio yo” (Hechos 17:22,23). “Pablo dirigió la mente de sus idólatras oyentes más allá de los límites de su falsa religión a un verdadero concepto de la Deidad, que habían titulado: “Dios no conocido”. Elena de White.

¿Cuántos miembros del Areópago ateniense serán salvos por la predicación de Pablo? Solo Dios lo sabe. Pero si sabemos, que un Dios de amor infinito, en todos los tiempos, ha tenido el propósito de salvar a tantos miembros de la familia humana como sea posible. Ejemplo a imitar por el líder cristiano hoy, quien no debe hacer acepción de personas. “Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino y que viva” (Ezequiel 33: 11).

¡Hasta el martes Dios mediante! Próximo ARTÍCULO” Llegará un día…”

William Amaro Gutiérrez

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