domingo, octubre 24, 2021
Inicio Opinion #OPINIÓN Del Guaire al Turbio: Tempus Breve Est! #22Sep

#OPINIÓN Del Guaire al Turbio: Tempus Breve Est! #22Sep

-

Según la Teoría de la Relatividad del sabio Albert Einstein -que la entienda quien pueda- el tiempo se traduce en espacio recorrido. Si uno viaja por muchos países en un mes, regresa con la sensación de haber empleado mucho tiempo, en cambio el amigo que se quedó en casa, el mismo mes, cumplió con su rutina de trabajo, con pocos cambios, tiene la sensación contraria y por eso le pregunta al viajero: ¿Tan pronto regresaste? Pero no se trata sólo de kilómetros, sino de procesos existenciales. Las transformaciones corporales que experimenta un niño en su vertiginoso ascenso vital, le dan la sensación de que “recorre” mucho y por eso ve muy lejana una Navidad de otra, con sus promesas de juguetes; mientras los mayores, que han recorrido poco corporalmente -es más lento envejecer que crecer- se dicen espantados: ¡Ya está aquí otra vez la Navidad! Con razón esta rima con relatividad.

El tiempo no parece ser el mismo para cada persona, por eso hay puntuales e impuntuales. Yo, que me precio de ser de las primeras, me desesperan las segundas. Dejé un trabajo que necesitaba, como secretaria en las reuniones de la Sociedad de Arquitectos, porque las colegas convocados para las 6 pm, llegaban a las 7 y hasta después. Yo tenía que ir al ensayo de una obra de teatro donde no me pagarían nada, se trataba de teatro amateur, pero tenía el compromiso. Cuando alguien me dijo un día laboral que tenía una cita a las 11 am en el centro de Caracas y estaba saliendo de Altamira a las 10.45 me quedé de una pieza, ¡tendría que tomar un cohete!

- Publicidad -

Hay que tener mucho cuidado con la puntualidad cuando se reciben invitaciones a comidas en el extranjero. En París, por ejemplo, si te invitan a cenar a las 8 pm donde una familia de la clase media, debes llegar en punto, ni antes ni después. Si te adelantas, la señora no ha terminado su labor en la cocina o no le das tiempo de arreglarse; si llegas después, el rico soufflé con que pensaba agasajarte se ha bajado. Me cuidé mucho de esta puntualidad cuando viví largos meses en la capital francesa. Calculaba bien, según el mapa de la ciudad, las distancias, el tiempo en el metro y la mayor o menor caminata. Había direcciones para las que necesitaba salir de mi hotel al menos una hora antes y así lo hacía. Nunca encontré a una señora con los moños cogidos o el soufflé desinflado. En Venezuela, lo usual es llegar después. Empezando porque no damos una hora precisa de la invitación sino la consabida frase: “al golpe de 8”. Si llegas a la hora en punto, lo menos que te puede pasar es que te manden a comprar el hielo.

¡Cómo malgastamos el tiempo propio y ajeno! Y el tiempo es más que oro, como reza el dicho; según san Josemaría Escrivá, es gloria. Tenemos que proceder según la sugestiva frase de santa Isabel de la Trinidad, carmelita descalza contemporánea: Darle al instante que huye valor de eternidad. Hacer de nuestras horas de trabajo intenso y sostenido, ofrecido a Dios con amor, fuente de gracia para las almas desorientadas, solas y sin esperanzas que vagan por el mudo. Servir con nuestro tiempo.

Tampoco podemos ser esclavos del tiempo, como esos señores que usan el trabajo como un fin, no como un medio y lo sacrifican para su familia, el descanso, el ocio creador, en aras de sacar adelante y dar la mayor productividad a una empresa. Para ellos no hay fines de semana, sino una carrera a contrarreloj entre oficinas y juntas directivas. Y para ellos va el siguiente cuento.

Un beduino, habitante del Sahara, fue a estudiar a París. Un día lo entrevistaron para saber de sus experiencias en la Ciudad Luz y si tenía añoranzas de su medio habitual. Habló de lo bueno aprendido pero también de la falta que le hacían la soledad de la arena del desierto, la contemplación de las noches estrelladas, la paz y armonía sin afanes de las jornadas. Dijo algo lapidario: Ustedes tienen el reloj, nosotros el tiempo.

Poseer el tiempo debe ser un deseo de todos para servir a los demás y ser verdaderos hermanos como hijos de Dios. Más en medio de este caos de conflictos, guerras, violencia entre pueblos y países, en esta hora de pandemia. Aprovecharlo diciendo con san Pablo: Tempus breve est!

Alicia Álamo Bartolomé

- Publicidad -

Debes leer

EEUU: Álex Saab nunca fue parte de la negociación en México #23Oct

El principal asesor para Latinoamérica del presidente estadounidense Joe Biden, Juan González, aseguró que el caso del empresario colombiano Álex Saab no formaba parte de la mesa de negociaciones en México.