#ESPECIAL VIDEO: Proyecto minero en Torres crea división entre parceleros (Parte II)

Mariángel Durán | Fotos: Iván Piña |

La posible instalación de una mina para la explotación de sílice, que ya cuenta con los permisos de parte del Ministerio de Ecosocialismo y Agua (Minea), trae consigo la promesa de desarrollo y empleo para quienes habitan en los cinco asentamientos del sector Los Quediches. Hasta la fecha el proyecto no ha sido ejecutado pero al recorrer la zona es evidente su primer impacto social: división, confusión y preocupación entre los parceleros.

La intención de extraer el recurso del cerro El Plan data de 1992 pero se conoció que debido a la situación económica que vivían los dueños de la finca Cambullón, las tierras más cercanas a ese cerro fueron divididas y cedidas a los 35 parceleros que hoy conforman el asentamiento Veracruz. Lo sucedido, aunado al rechazo de los parceleros frenó el proyecto durante varios años.

En 2016 reavivó el interés por la explotación minera, tras la activación del Motor Minero de parte del Gobierno nacional, que además impulsa la minería artesanal. Fue entonces, cuando los interesados renovaron la solicitud de los permisos. En diciembre recibieron la aprobación del proyecto de impacto ambiental, que dio luz verde a la concesión.

Las alarmas de los parceleros se encendieron; ellos admiten que existe división entre los habitantes de cada caserío. “Los que viven en La Cordera y Los Aceitunos, que son caseríos más alejados, dicen que están de acuerdo porque han recibido plata, por eso están apoyando”, expresaron a este rotativo algunos parceleros del sector La Bárbara.

El jueves 16 de febrero de 2017 se realizó un cabildo abierto convocado por la Cámara Municipal de Torres, en el cual participaron 5 de los 9 concejales, junto a los representantes de los asentamientos El Aceituno, El Merey, Santa Rita, La Bárbara y Veracruz. Tras horas de debate y explicaciones, acordaron iniciar unas mesas técnicas de trabajo, en la primera quincena de marzo, con el fin de analizar el caso a profundidad.

“Quienes viven hacia la zona de Trujillo, en Las Campanas, Los Leones y Matías, tampoco están de acuerdo con la explotación minera por el agua, aquí tenemos pozos saltantes naturales, no necesitamos tanques”, comentaron.

Genaro Pérez (nombre ficticio que se otorga en resguardo de su identidad) es uno de los parceleros más jóvenes de Veracruz y no dudo en expresar sus sentimientos sobre el lugar que habita.

“Llegué aquí hace más de 15 años y amo la paz, la tranquilidad de esta zona, no la cambio por ninguna ciudad pese a que viví 5 años en Caracas y 9 en Barquisimeto”.

Junto con su familia vive de lo que produce en su parcela y dijo que como es uno de los parceleros que más habla y expresa su punto de vista en las reuniones, ha recibido ofrecimientos.

“Me ofrecieron una bomba para extraer agua y les dije que no la necesitaba porque el agua me llega por gravedad, entonces me prometieron un horno para elaborar bloques con el sílice, pero les expliqué que a mí el trabajo me sobra en la parcela”.

Otros parceleros confirmaron que existen promesas a gran escala: construcción de un ambulatorio y de una escuela, además de la creación de puestos de trabajo, de allí que se debaten entre obtener un empleo o cuidar el recurso agua para su beneficio y de las generaciones futuras.

Portón protector

En la entrada hacia el sector Veracruz hay un portón con varios candados y los parceleros abren o cierran el paso a sus conocidos. Hace alrededor de dos meses un funcionario de la Guardia Nacional que acompañó a representantes de la empresa que recibió la concesión y del Minea, rompió esos candados y presuntamente fue grabado por una de las vecinas.

El guardia alegó que llevaba más de una hora esperando que le abrieran el paso. Ante la situación, los parceleros dicen que defenderán en caso de que se pretenda imponer el proyecto minero por la fuerza, situación extrema que debería evitarse por parte de las autoridades competentes.

Es posible la sostenibilidad

La riqueza cultural y de recursos naturales de esa zona está presente en cada uno de sus habitantes quienes en conjunto realizan, quizás sin saberlo, prácticas del desarrollo sostenible, una fortaleza que pudiese aprovecharse si se opta por formarlos para que ejecuten medidas de reforestación. Ellos conocen el lugar, por eso actúan como protectores y defensores.

El desarrollo puede darse pero de forma sostenible, sustentable y en función del aprovechamiento de recursos de forma racional, al mejorar las prácticas tradicionales del sector.

Expresan respaldo a la empresa Inesco en la cámara municipal de Torres
Mientras los parceleros de Veracruz y de La Bárbara, en compañía del ingeniero Rojas, realizaban un recorrido por el cerro El Plan y sus inmediaciones, en busca de nacientes de agua, en la sede de la cámara municipal de Torres se desarrollaba una reunión con representantes de la empresa responsable de la concesión minera.

El objetivo fue mostrar el respaldo de las comunidades El Aceituno, El Merey, La Cordera y La Bárbara, junto al Movimiento Ecológico La Iguana, hacia la explotación de sílice en la parroquia Las Mercedes, sector Los Quediches.

Armando Wohnsiedler y Juan Barillas, miembros de la junta directiva de Inesco SRL, explicaron a EL IMPULSO los detalles del proyecto que esperan desarrollar.

El primer paso es el inicio, en dos meses, de la construcción de la carretera que permitirá el traslado del material desde la zona de extracción hacia la planta que se instalará en el kilómetro 17 de la carretera Lara- Zulia, justo donde comienza el acceso hacia el sector Los Quediches.

“Se trata de la extracción de una arena silícea que se encuentra en el cerro El Plan”, aseguró Wohnsiedler.

“El proyecto de impacto ambiental se presentó al ministerio (de Ecosocialismo y Aguas), contempla unas normas de mitigación para que reducir ese impacto a la mínima expresión.

Cada actividad del ser humano causa impacto y la minería también causa impacto, pero si se hace tomando una cantidad de previsiones, este es mínimo. Eso fue evaluado por el ministerio y lo aprobó. Trabajaremos de manera muy sencilla, será una extracción mecánica, no habrá explosivos, ni contaminantes. No será invasivo, por tanto no traerá perjuicios al ambiente”.

Puntualizó que el permiso otorgado es por 14 años, para la extracción de 5.880.000 toneladas métricas de sílice.

“Nuestro proyecto pretende atraer la mayor cantidad de empresas para el municipio Torres, la idea es que se instalen otras empresas que puedan aprovechar el recurso y se ahorren el traslado. La idea es establecer una especie de zona industrial en un espacio de 25 hectáreas”.

Sobre el cuestionamiento hacia los permisos y el estudio de impacto ambiental presentado, señalaron que “hubo confusión”. “Nosotros no podemos llegar a pelear, alguien armó un escándalo y eso abrió el debate, trajimos profesionales para que explicaran que la explotación no traerá ningún impacto ambiental grave”, dijo Wohnsiedler.

Admitieron que la activación del Motor Minero por parte del presidente Nicolás Maduro, en febrero de 2016, que promueve el desarrollo del Arco Minero del Orinoco y de la minería artesanal, facilitó el camino para los permisos otorgados por parte del Minea.

Según la directiva, la resistencia de las comunidades es por falta de información, pero “cuando se explicó todo el proyecto comenzó a bajar, la gente está bastante clara. El tema del agua fue aclarado, las nacientes que existen están a 400 metros de distancia y según el ministerio el mínimo es de 200 metros, y los afluentes del embalse Los Quediches están separados a 8 kilómetros, fuera del eje de la mina”.

También descartaron el impacto social.

Testimonios

Marcelino Mosquera: Habrá consecuencias

“Vivo de lo que cosecho y también trabajo en la finca Cambullón (La Bárbara). La explotación minera no me parece lógica, dicen que habrá empleo pero pienso que ellos sacarán los dólares que necesitan

y luego se perderán y todos nosotros tendremos que pedir limosna, porque se van a secar las aguas.

Nosotros tenemos agua de los dos lados del cerro, por eso no sé por qué dicen que no hay agua. Allí hay un filtro y muchos desconocen. Cuando comiencen a trabajar habrá consecuencias, allí tendrán que meter máquinas y explosivos”.

Pedro Ramón Cordero: El agua es más importante

“Vivo en este sitio (Veracruz) porque se me dio una oportunidad, antes me ganaba el día trabajando de 6:00 (de la mañana) a 6:00 (de la tarde) y cuando me vine descansé un poco.

Mi familia y yo no estamos de acuerdo con la explotación de la mina por las aguas… para nosotros es más importante cuidar el agua, para los niños y el ambiente.

En este sector hay más de 30 parceleros. Yo vivo con mis vaquitas, hago mi quesito y suero, con eso vivo. También siembro maíz, auyama y yuca, en otros lugares del sector Los Quediches.

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