La nacionalidad del Presidente

Hay una denuncia por las redes sociales donde se acusa a Nicolás Maduro de violar la Constitución, ya que se afirma no es nacido en Venezuela. Situación gravísima que de comprobarse conllevaría a su destitución del cargo y a purgar condena de cárcel.
No es nuevo la acusación de extranjero contra figuras que han ocupado tan importante cargo en nuestra azarosa historia; en el siglo XIX se señaló como nacido en Colombia a Ignacio Andrade, delfín de Joaquín Crespo. La Corte Superior y de Casación de la época citó al Obispo de Mérida a declarar en el juicio para establecer la verdad, pues había sido bautizado por el tonsurado en la vieja ciudad de las cinco águilas blancas, ya que no existiendo archivos por que los registros fueron incinerados por los Liberales amarillos del caudillo de San José de Tiznados, para culpar a las huestes de Manuel María Hernández alías el “Mocho” Hernández.
Modernamente a Carlos Andrés Pérez se le tildó de Colombiano en las elecciones del 73, mostrándose una Partida de Nacimiento expedida en la Ciudad fronteriza de Cúcuta , como material electoral, esta maniobra electoral montada por el Partido COPEI para explotar el chauvinismo, en contra del abanderado de AD y de claras raíces barinesas, fue contraproducente, ya que la votación blanca se incremento a nivel nacional y ganando con holgura en la frontera occidental.
El señalamiento contra Nicolás Maduro viene a engrosar la ya larga lista de presuntos delitos cometidos, agravantes que mantienen crispada a la República, abriendo una espita a la ya tambaleante institucionalidad. Este personaje es todo un enigma que aparecía un día como estrella fulgurante, premiado con los principales cargos de la Administración pública.
Maduro encarna muchos de los atributos que acompañan a los hombres fuertes que han asolado a sus sociedades durante el siglo XX; en especial el secretismo, tierra fértil para el misterio y la posibilidad de tender un velo para cubrir las intimidades, tanto de él, parientes y colaboradores del neo autoritarismo.
Señor de las mil máscaras, esta figura proteica se considera hijo putativo de Hugo Chávez; primer escalón en su camino a la hipostasia trinitaria, buscando hermanar con un dios tutelar: Fidel Castro. Padre, hijo y espíritu santo.
Del actual Presidente carente de la legitimidad de origen, no se sabe nada, y menos de su pasado en la región fronteriza; su formación, su militancia y trayectoria política; su cercanía a Hugo Chávez, quién relegó a su hija María Gabriela a su favor, cediéndole un gran capital político, dándole protagonismo a través de un Testamento político que se especula reposa archivado en algún lugar.
La verdad nunca se sabrá, de los orígenes colombianos de su madre no se discute, lo otro puede ser obra de Álvaro Uribe Vélez para influir en los ocho millones de colombianos radicados en Venezuela. Si hay algo de verdad no hay duda que los Servicios de Inteligencia cubanos, encabezados por Ramiro Valdez, destruyeron esas evidencias como los Liberales crespistas de Mérida en el siglo XIX.

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