#OPINIÓN ONDAS II

Carlos Mujica | Ilustración: Victoria Peña |

El agua es el medio donde se producen sus ondas. El aire es el medio donde se producen las ondas sonoras. La energía es el medio donde se producen las ondas lumínicas. En esta columna nos ocuparemos de explicar cómo se producen las ondas sonoras. La onda sonora para que se produzca, al igual que el agua, requiere de un “desencadenante;” Pero son múltiples los desencadenantes que producen la onda sonora: los instrumentos musicales, los golpes, todo lo que haga vibrar el cuerpo atmosférico del aire es un desencadenante. Llamamos sonido el efecto auditivo sea armónico, melódico o  ruido. Mientras que el efecto de la onda acuática es visual, el efecto de la onda sonora es auditivo

El aire es un cuerpo de partículas con masa invisible y es el medio donde se produce, se propaga y se difunde el sonido. El aire ocupa el espacio que rodea nuestro planeta; de modo que para que se produzca el sonido debe haber esa capa atmosférica de aire que rodea la Tierra. Más allá de las atmósferas de los cuerpos planetarios y otros cuerpos igualmente ponderables, como no existe la atmósfera, tampoco puede producirse el efecto del sonido.  El espacio sin atmósfera es el espacio imponderable; es decir, no existe la atracción.

Cualquier “desencadenante,” entonces, puede hacer vibrar las partículas atmosféricas del aire y esa vibración es además de onda, sonido. Para que la onda del sonido pueda avanzar y propagarse en todas las direcciones a partir del medio desencadenante, necesita transferirse de una partícula a la siguiente. Es mediante este proceso continuado como alcanza nuestro sentido auditivo; y es mediante nuestro sentido auditivo donde  discernimos si la onda es un sonido o un ruido. Los sonidos son siempre agradables, los ruidos son molestos. La onda sonora no es visualmente perceptible. Sólo mediante equipos especializados puede  observarse su vibración y el efecto de la onda. En consecuencia, la onda sonora es solamente auditiva.

Pero no sólo la atmósfera es el único medio. Un cuerpo sólido: madera, metal, etc. también transmite en su constitución mediante la vibración de sus constituyentes la onda sonora audible o no. La resonancia en algunos instrumentos musicales es un modo de provocar mayor audibilidad de las ondas vibratorias. Como  sabemos la velocidad del sonido no es rápido en el medio natural. Pero cuando se desplaza por un medio electrónico asume la velocidad de la energía: 300.000 kilómetros por segundo. Es decir, el proceso de movilidad se acelera. En la crónica que seguirá trataremos la onda lumínica.

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