#OPINIÓN Por dios, no más diaspora, es aquí nuestra lucha

José Gerardo Mendoza Durán | Foto: Archivo/Referencial |

Para ayudar a renovar la energía del país, hay que tener conciencia de que el pesimismo, el derrotismo, la desesperanza y el conformismo se contagian al igual que la tristeza, por todos los medios , por el amor a la patria y con toda la fuerza que nos da la fe no debemos caer en este arraigó o negligencia, jamás deseado ni esperado en nuestro país; quienes amamos nuestra patria cada día debemos reforzar la fe y el optimismo en espera de un mañana mejor, de una nueva Venezuela llena de oportunidades, de gente creativa y asertiva, donde quepan todos y no se atropellen unos a los otros, como está sucediendo hoy en día, comiéndose unos a los otros como los caribes, como una ciudad sin rumbo, desorientada, sin futuro y estampida, Eso no puede ser en un país que ha sido de gente buena, quienes han sido castigados en lo más grave:en estómago y en sus necesidades básicas indispensables.

Que pecado tan grande cometerán una gran parte de venezolanos, de buena voluntad decimos una gran parte, porque un pequeño porcentaje ha sido premiado y hoy gozan de fortunas, abundancia y privilegios, ellos como sus entornos; Conscientes, de que ya Dios hizo su parte al crearnos y ponernos en el mundo y sobre todo en este país Venezuela, país joven dotado de toda riqueza, gente buena e inteligente, noble y hospitalaria; Antes amigables, hoy marcados con una indiferencia sabiendo que nuestro señor ahora nos contempla con cariño y pide que hagamos nuestra parte, o sea que luchemos hasta con el poder de la mente. Defendamos este país de todos, para todos, con toda dignidad.

Preguntémonos, ¿En nuestro país Venezuela, país petrolero con una riqueza natural en abundancia, relativamente joven por qué motivo debe estar en la peor condición? Según Steven Honke “De toda creatividad hay una inflación”. En este año dos mil dieciocho de veinticinco mil por ciento (25000%), que país en esas condiciones puede salir adelante con políticas económicas tan erradas y fracasadas, que han llevado a la ruina a muchos países que eran una potencia a la más triste miseria, donde de una forma indolente, equivocada y grosera, y donde su propósito es la igualdad hacia abajo, como una gran fábrica de pobres desnutridos, fallos de talento, conformistas, delincuentes, aduladores, taimados y amigos de lo ajeno; Todas estas cosas nos invitan a luchar con la fuerza de la fe y el empuje de la esperanza.

Lo antes descrito no tenemos duda que es el causante de la diáspora que tanto dolor a traído a Venezuela, ¿Que le ofrecemos a los jóvenes? hijos y nietos. ¿Cuál sería la oferta? Inseguridad, mala educación, auto encerramiento, escases de todo en general, peligro, irrespeto, mafias, esta estampida que todos sabemos quién la ha propiciado, solo ha traído ausencia, hogares vacíos, padres sufridos y su mente siempre dispersa, pensando ¿Dónde estarán y como estarán mis hijos y nietos? Fingiendo con aquel rostro de dolor, y dicen de afuera para adentro, gracias a Dios que se fueron, llorando sin que se les vea las lágrimas como los guajiros que no se les ven, pero por dentro su corazón sangra. Los que apostamos a nuestra patria siempre rogamos a Dios con toda fe que haya una pronta rectificación y recuperación de nuestro país, el regreso de la paz y de los venezolanos, aquí cabemos todos y hay para todos. “Viva Venezuela, ningún país con tantas bondades como este”. Steven Honke.

Ahora más que nunca el campo es la solución, unidos todos por la paz, la convivencia, el respeto y la prosperidad de nuestro país.

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