Una huella en el teatro venezolano: Escenario del contexto social sigue vigente

La muestra documental Una huella en el teatro venezolano de Espacio Anna Frank, irrumpió la noche del martes en los espacios de la Sala de Exposición de la Fundación Juan Carmona de EL IMPULSO, en medio del regocijo y la satisfacción que invadió a creadores, productores, directores, docentes y actores de teatro.

Los concurrentes expresaron que la exposición que descubre más de medio siglo de la historia de la escena nacional, representa un homenaje a todos esos hombres y mujeres que estremecieron las tablas entre 1945 y 2007. Por otro lado, coinciden en que la itinerante que viaja en baúles desplegables en forma de escenario, dignifica a esta milenaria manifestación artística. Algunos se conmovieron hasta las lágrimas. Otros, agradecieron profundamente la muestra que rompió con la cotidianidad de lo pictórico para hablarnos de la vigencia del teatro y su trascendencia en la sociedad, bajo los preceptos de pluralidad, tolerancia y libertad de expresión.

Ilana Beker, vicepresidenta de Espacio Anna Frank y encargada de la curaduría junto a Rebeca Lustgarten, nos dijo a propósito de la muestra que Una huella en el teatro venezolano reúne varios elementos que demuestran que a través de la tolerancia y el respeto al otro, es posible emprender actividades en equipo.

“Se trata de la huella que dejaron los judíos en el teatro venezolano. Asimismo, expone la impronta que dejaron los españoles, chilenos y argentinos. Esta investigación tomó tres años… lo más complicado fue precisamente reunir toda esa información, ya que el teatro comprende grupos distintos y escuelas diferentes. Fue un tanto difícil penetrar todos estos espacios y posteriormente hilvanar toda esa data”. Sobre el impacto social de la itinerante que se inició en el Ateneo de Caracas en 2008, Beker mencionó que ha sido significativo, en vista de que mucha gente desconoce la travesía del teatro nacional. “Hay poca literatura de la historia del teatro en Venezuela… en esta muestra se expone la historia del país a través del teatro… por tanto que este arte refleja la expresión de un pueblo y sobre todo de las minorías… estos protagonistas de las tablas venezolanas trabajaron mancomunadamente para lograr un teatro de espíritu internacional”.

La historia viaja en baúles

A Beker le preguntamos sobre la disposición de la muestra en baúles. Al respecto manifestó que tras visitar diversas escuelas de teatro, casas de dramaturgos y teatros que cerraron sus puertas como el grupo Theja, se encontraron con depósitos repletos de baúles. “Cada vez que abríamos un baúl, brotaban miles de recuerdos… y así como el teatro comenzó de manera itinerante, de pueblo en pueblo, quisimos aplicar ese mismo contexto a la exposición”. Explicó que estos baúles de aluminio y acero que se despliegan en forma de escenario tienen un fondo donde aparece la historia de Venezuela a través de las obras y sus autores. En las tablas se destacan los personajes y protagonistas de esa historia de forma cronológica. “Cada baúl es un capítulo de la historia. Solo el 3er capítulo necesitó dos baúles debido a su magnitud. En este período se aprecia un florecimiento del teatro nacional y la apertura del teatro internacional”.

Por otra parte, Marianne Kohn de Beker, directora de Espacio Anna Frank, agregó que el teatro venezolano, tomando en cuenta sus inicios y luego su despegue, se encuentra hoy sin asistencia, ya que no existen instituciones públicas o privadas que apoyen dicha manifestación.

“En el último baúl, que comprende el final del siglo  XX y principios del XXI, el teatro decrece. Decrece el apoyo hacia el teatro, no la cantidad de teatro… en cualquiera de los casos, incluso hoy día que se ha vuelto tan cuesta arriba la palabra, el teatro sigue siendo el lugar donde cobra vida lo que el pueblo siente y piensa… el teatro se ha empobrecido a partir de la forma, no del contenido… se dan muchos monólogos y lecturas dramatizadas”.

Espacio Anna Frank, dijo Kohn de Beker, se creó para que la gente se entendiera a pesar de las diferencias, en ese sentido, el teatro, una de las manifestaciones que sienta sus bases sobre la pluralidad, se distingue también por su diversidad y promoción de la coexistencia. “Mientras más grupos diferentes se unan para hacer algo en común, más se enriquecerá ese arte… el teatro refleja cómo somos, quiénes somos y por qué somos así”.

JFCantón, director y museógrafo de Espacio Anna Frank, detalló que en primer lugar se desarrollaron unas maquetas con el propósito de que la muestra tuviera un carácter versátil e itinerante. “Cada baúl contiene un período específico y los dispositivos museográficos complementarios que son los parabanes y los maniquís. Cada color se corresponde con un período específico de la historia del teatro”.

Apertura

Pasadas las 7 y 20 de la noche tuvo lugar la inauguración de la muestra. Los arquitectos Juan Manuel Carmona y Alicia Feaugas de Carmona, director de EL IMPULSO y directora de la Fundación Juan Carmona respectivamente, junto a los representantes de Espacio Anna Frank, dieron la bienvenida a los presentes que se dieron cita en la sala.

“Una de las premisas de la Fundación es estrechar vínculos con otras instituciones. Por ello, para la Fundación Juan Carmona es un honor presentar esta muestra que recorre la historia del teatro venezolano”.

Seguidamente, Ilana Beker, contó al público cómo surgió la muestra, su desarrollo y finalidad. Para cerrar el discurso de apertura dijo que el teatro es fuente de denuncia y de libertad de expresión, sirve de espejo para percibirnos como sociedad y así no olvidar lo que fuimos ni desconocer lo que somos.

Fotos: Ángel Zambrano

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