Arquidiocesana: Dios ¿Quién eres?

“El que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a Él”.

Reflexiones sobre Dios en si mismo a la luz de la antigua alianza.

La Sagrada Escritura, ya desde el Antiguo Testamento nos dice que desde “el principio” existe Dios (Génesis 1,1) y que su existencia, para el creyente se impone como un hecho que no necesita explicación.

Siendo Dios, el primero, no tiene que presentarse; en Él, se identifican, como Yahveh, el Dios de la razón y el Dios de la revelación, ya que por ambos caminos, se llega al único y verdadero Dios.

 

“Dios viviente”

Esta expresión, manifiesta la impresión que tiene el hombre frente a Dios. Lo capta como una presencia extraordinariamente activa, “que no se fatiga, ni se cansa” (Isaías 40, 28).

El “Soy Yo”, manifiesta esa vida permanente y eficaz. Él vive desde siempre y por siempre.

 

“Dios Santo”

El dice: “Yo Soy el Santo” (Oseas 11,9). Esa bondad infinita, interior, irresistible, es como un dinamismo que hace vivir, es la Santidad Divina.

Dios es Santo, su nombre es Santo (Amos 2,7) y la irradiación de su santidad, santifica a su pueblo (Éxodo 19, 6).

 

“Dios exigente”

“Yo Soy un Dios celoso” (Éxodo 20,5). Él es amor infinito y exigente que pone su perfección en todo lo que hace y en todo lo que toca. No puede soportar que una mano extraña venga a profanar su obra santificadora. No puede soportar que decaiga ninguna de sus empresas (Ezequiel 36, 22); no puede ceder a nadie su gloria (Isaías 48, 11).

“No tendrás otros dioses fuera de mí” (Éxodo 20, 3).

El monoteísmo del pueblo de Israel no es fruto de la reflexión metafísica, sino que es obra del mismo Dios, que lo eligió.

Toda la historia de Israel como pueblo elegido, es un despliegue de la victoria de Dios, de Yhaveh, sobre los falsos dioses. Ese triunfo se obtiene a  veces por prodigios, milagros, pero ante todo por el triunfo de la fe.

Yahveh, es el único, porque es el único capaz de salvar. El siempre presente. El siempre atento.

“Yo Soy Dios y no criatura” (Oseas 11, 9)

En el Antiguo Testamento se insiste en que su Dios es absolutamente diferente al hombre, es Espíritu y el hombre es carne. (Isaías 31, 3), el hombre es frágil y perecedero, como la hierba.

Sin embargo, la trascendencia incomprensible de Dios, hace que sea al mismo tiempo “El altísimo en su morada Santa, y el que habita en el hombre contrito  y humilde” (Isaías 57, 15).

Es Él todopoderoso y el Dios del débil. Es invisible, pero se revela al corazón humano. Es completamente otro, pero no            es un extraño, para el que confía en Él.

Tiene el Universo en su mano, pero no se olvida del hombre, su criatura, su hijo.

En todo esto, hablamos a través de antropomorfismos, que quizás no sean tan exactos, pero así como Dios creó al hombre a su imagen, así también es capaz de revelarse a él a través de las mismas dignas reacciones del hombre.

Creamos en Dios, ahondemos en Él, porque sólo en esa referencia, encontrará significado y sentido nuestra vida.

Amemos a ese Dios, que nos amó primero y nos amará por siempre, revelándonos sus maravillas. Digámosle a Dios, desde una fe  vivida: “Se para mí, una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve; pues mi roca eres tú, mi fortaleza” (Salmo 31,3).

Mons. Antonio José

López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

SS Francisco

Papa Francisco alerta sobre 3 peligrosos factores que desestabilizan al mundo

VATICANO, 18 May. 17 /(ACI).- El papa Francisco identificó como principales causantes de la desestabilización política y social en distintos puntos del planeta a tres factores: una economía egoísta, el uso indiscriminado de la fuerza y el fundamentalismo religioso.

El Santo Padre indicó que, en la actualidad, “el escenario internacional está caracterizado por una notable complejidad y está atravesado por densas nubes. Por lo tanto, exige una mayor conciencia en los comportamientos y en las acciones necesarias para emprender un camino de paz que disminuya las tensiones”.

1.- Economía egoísta

 

“…una economía y unas finanzas que, en vez de servir al ser humano, se organizan principalmente para servirse a sí mismas…”.

2.- Uso indiscriminado de la        fuerza

…“se advierte una tendencia creciente a considerar el recurso de la fuerza no como un último recurso, sino tan solo como un medio, entre otros, disponible para ser utilizado sin una profunda evaluación de sus consecuencias”.

3.- Fundamentalismo religioso

“…la instrumentalización del santo nombre de Dios para hacer avanzar con cada medio el propio diseño de hegemonía.

A quien desfigure así la imagen de Dios se le oponga un empeño coral salvando vidas y no matando, llevando reconciliación y paz y no división y guerra, con la misericordia y la compasión y no con la indiferencia y la brutalidad”.

Evangelio

Juan (14,15-21): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. …El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él». Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

 

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