Arquidiocesana: “Vino Nuevo”

Notas pastorales- II Domingo del Tiempo

“Vino Nuevo”

En una perspectiva profana, el vino simboliza todo lo bueno y agradable de la vida, tanto la amistad: “no abandones al viejo amigo, porque el nuevo no será igual; vino nuevo es el amigo nuevo, “déjalo que envejezca y lo tomaras con gusto cuando envejezcas” (Eclesiástico, 9, 10); o como el amor humano: “Qué delicioso tu amor, mas que el vino” (Cantar 4, 10); o en general el disfrute de la vida terrena: “Para el disfrute se hacen los banquetes y el vino alegra la vida” (Eclesiastés 10, 19).

El vino puede también evocar el exceso o la embriaguez: “Una copa de oro, era Babilonia… toda la tierra se emborrachaba; de su vino bebieron las naciones, y por eso deliberaban. De repente ha caído Babilonia y se ha hecho pedazos” (Jeremías 51, 7-8).

Pero también de la misma forma, el vino puede expresar la dicha del sabio: “La sabiduría ha edificado su casa, labró sus siete columnas… preparó su vino, e igualmente aderezó su mesa” (Proverbios 9,1-2).

Desde una visión religiosa el vino trae una evocación escatológica. En efecto la felicidad ofrecida por Dios, a sus fieles, se manifiesta en abundancia de vino. “Y reconstruirán las ciudades destruidas y las habitaran y plantaran viñas y beberán su vino… Dice Yahvé, tu Dios” (Amos 9, 14-15)

En el Nuevo Testamento, “el vino nuevo”, es el símbolo de los tiempos salvadores del Mesías.

Jesús mismo afirma que la nueva alianza, realizada en su Persona, es un vino nuevo, que destruye los viejos odres: “Ni echa nadie vino nuevo, en odres viejos, pues el vino rompería los odres y se perdería vino y odres; sino que el vino nuevo, se echa en odres nuevos” (Marcos 2,22)

El milagro de las bodas de Caná dice en relación a ese buen vino, símbolo del amor salvador de Cristo; expresión de gozo de la presencia del Mesías: “Y yo les digo que ya no beberé más de este fruto de la vid, hasta el día en que lo beba, nuevo, con ustedes, en el Reino de mi Padre” (Mateo 26, 29)

Este texto se refiere al vino como imagen del banquete escatológico en el Reino al consumarse los tiempos mesiánicos, en  el gozo de estar con Dios, como  salvación.

Pero como alimento de la fe, el cristiano beberá del vino convertido en la sangre de su Señor, antes de beber el vino nuevo, en el Reino Celestial (1 Corintios 10,6).

En fin recordemos siempre, que es el mismo Jesús quien refiriéndose a la nueva alianza, afirma que el vino nuevo se debe echar en odres nuevos (Marcos 2, 22). Debemos tener un corazón nuevo.

Por eso, nuestro Señor Jesucristo será siempre para todos los tiempos y para todos los seres humanos, vino nuevo en la Fe como Camino, Verdad y Vida.

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

¿Un “derrotado en la vida” puede alcanzar la victoria?

VATICANO, 14 Ene. 16 / 10:32 am (ACI).- el Papa Francisco explicó que la fe siempre vence y que quien se dirige con ella a Dios, aunque sea “un derrotado en la vida”, será capaz de alcanzar la victoria.

“la fe es victoria… cuando se pide con fe, el mismo Jesús nos ha dicho que se mueven las montañas. ‘Todo lo que le pidan al Padre en mi nombre, les será dado. Pidan y les será dado; llamen y se les abrirá’. Pero con fe. Y esta es nuestra victoria”… “Pidamos al Señor la gracia de rezar con fe, de tener la seguridad de que cada cosa que le pedimos a Él nos será dada, con esa seguridad que nos da la fe.

Evangelio

San Juan (2,1-11): En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.

Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: «No les queda vino.» Jesús le contestó: «Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora.» Su madre dijo a los sirvientes: «Haced lo que él diga.» Había allí colocadas seis tinajas de piedra, Jesús les dijo: «Llenad las tinajas de agua.». Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él. Palabra de Dios. Gloria a Ti, Señor Jesús.

Agradecimiento

El Excmo. Mons. Antonio José López Castillo, Arzobispo de Barquisimeto en unión a la Comisión Central Organizadora de la Visita 160 de la Divina Pastora a la Ciudad de Barquisimeto, expresan su más sincera gratitud al querido pueblo barquisimetano, por la hermosa manifestación de fe vivida el pasado 14 de enero, siendo este un testimonio vivo, del inmenso amor que sentimos por la Excelsa Patrona, quien nos lleva de la mano al encuentro con Nuestro Señor Jesucristo.

Asimismo, abrazamos y valoramos el gran esfuerzo técnico y  humano de la Gobernación del Edo. Lara, la Alcaldía del Municipio Iribarren, Guardia Nacional Bolivariana, Clero, Diáconos, Seminaristas, Religiosos (as), Grupos Pastorales y a los Medios de Comunicación, quienes en un signo de comunión veneraron a quien anualmente nos une en un acto de fe, amor y encuentro familiar.

Itinerario Visita 160 de La Divina Pastora – 2016

14 – 17/01            Santa Iglesia Catedral    Av. Venezuela / calles 29 y 30

17 – 19/01            Inmaculada Concepción               Calle 26 / carreras 15 y 16

19 – 20/01            San Francisco de Asís         Calle 23 con carrera 17

20 – 22/01            Ntra. Sra. de Altagracia Calle 20 / carreras 19 y Av. 20

22 – 23/01            Divina Pastora                  Calle 24 / carreras 29 y 30

23 – 25/01            San José                                             Calle 25 / 21 y 22

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