#opinión: Pensar – El mundo en cifras (6) por: Pedro Rodriguez Rojas

Discriminación femenina. Igual discriminación ocurre en lo político, sólo 28 países podían afirmar que la representación parlamentaria de mujeres había alcanzado una masa crítica del 30 por ciento o superior. En el 2010, de unos 200 estados que existen en el mundo, sólo 19 mujeres dirigían el destino de sus países como jefas electas de estado o gobierno. Desde violaciones masivas hasta desplazamientos masivos, la guerra daña a las mujeres de múltiples maneras. En el periodo que sigue a los conflictos, pese a los horrores a los que hayan sobrevivido, las mujeres vuelven a reunir a la familia, el hogar y la comunidad y asumen el trabajo y sustentación ante la falta del hombre. No obstante, sus roles y derechos, y a pesar de ser los hombres los principales responsables en los conflictos mundiales, las mujeres siguen al margen de las conversaciones de paz. Desde 1992, menos del 10 por ciento de los negociadores de paz han sido mujeres. (Informe anual 2010-2011 de ONU mujeres. http://www.unwomen.org/wp-content/uploads/2011/06/UNwomen-Annual-Report_2010-2011_sp.pdf)
Pobreza infantil. En todo el mundo, 218 millones de niños entre 5 y 17 años trabajan, la mitad de ellos en condiciones inhumanas; además, 1,8 millones de niños son víctimas de explotación sexual y 8,5 millones de niños viven en condiciones de esclavitud. Según UNICEF, en la actualidad se calcula que existen unos doscientos millones de niños trabajadores entre cinco y diecisiete años. Trabajan en las calles -venta ambulante, guías turísticos, repartidores, limpiabotas-; en lugares peligrosos e insalubres -hornos, minas, picando piedra, en el campo o pesca a pulmón libre-; son vendidos como esclavos por sus padres por cantidades irrisorias a usureros para trabajar en la fabricación de alfombras, ladrillos, obras públicas, etc.; niñas son entregadas al servicio doméstico en jornadas de quince horas a cambio de cama y comida. Y además, en muchas ocasiones esto lleva asociado el abuso sexual del menor, cuando no son vendidos a redes de prostitución que operan por todo el mundo.
Un 61% de los menores que trabajan, en torno a 153 millones de niños, según un informe de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), se encuentra en Asia. Un 32%, 80 millones en África y un 7%, 17,5 millones en América Latina. Una de las razones por la que los gobiernos y sociedades de estos países no se han mostrado más activos en la oposición a las formas más perjudiciales de trabajo infantil según la OIT, es que los niños trabajadores no suelen ser fácilmente visibles. Es un ejemplo de ‘ojos que no ven, corazón que no siente'”. Y lo más lacerante es que mientras estos niños trabajan sus padres están desempleados.
Son mano de obra barata, no dan problemas, son fáciles de adoctrinar y tienen miedo, razón por la que también son más dóciles. Y una de las cuestiones por las que muchos acaban siendo reclutados a la fuerza para participar de forma activa en conflictos armados. Un gran número pierde la vida o es torturado, golpeado, interrogado o hecho prisionero de guerra. Según Amnistía Internacional, al menos 300.000 niños y niñas combaten en algún conflicto bélico. Una parte del futuro del planeta está siendo minada. Estos millones de niños han sido privados de su derecho sagrado a una vida digna, a una formación y una cultura. Pero no sólo eso, sino que han sido privados de experiencias profundas, sensaciones, en los años más sensibles de su vida, básicos para su desarrollo como personas. Y eso, no se puede devolver. (Informe nº14. Naciones Unidas. “El trabajo infantil: Lo intolerable en el punto de mira”, de la Oficina Internacional del Trabajo).
Desigualdad política. Organismos en apariencia formal que se presentan como autónomos e imparciales favorecen, en la mayoría de los casos, a los intereses de los países desarrollados no solo porque allí se originaron sino porque su propia existencia (financiamiento) depende de éstos. Así tenemos en el orden político a la ONU, OEA, en lo económico al FMI, OMC, el Banco Mundial, en lo militar a la OTAN, el TIAR y otros organismos internacionales relacionados a problemas ambientales, derechos humanos, drogas, el hambre, cultura, educación u organismos nacionales como la CIA, la DEA y otros que en muchos casos intervienen arbitrariamente en estas naciones atrasadas violando las respectivas soberanías. Continuará…
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