Entre planes y pranes

La violencia nos afecta a todos. Bien porque nos golpea en la persona, la familia o los amigos, o porque nos pica cerquita, en los conocidos o en el vecindario. También porque condiciona nuestra vida, afecta nuestra libertad. Ya está en todos los municipios del país, casi no hay lugar que se salve.

El Gobierno lanzó el Plan Patria Segura, el más reciente de la veintena de operativos, planes, misiones que con motivo del tema de la inseguridad ha lanzado. Esgrime cifras que indican mejoría. Una mejoría que nadie siente, todo lo contrario. Lo que sí han logrado es una especie de resignación (cómo se hace, pasa en todos lados) y un obligado cambio en nuestras conductas para protegernos. También una cierta disolución de la responsabilidad, que con la violencia es menos directamente atribuida al gobierno que, por ejemplo, con la escasez y el costo de la vida, que la gente sí tiene claro que debe atribuirla a la gestión oficial.

En la caraqueña Avenida Libertador con Las Palmas, a la luz del día y a pasos de un puesto de Patria Segura, terminó a balazos la vida de un joven. “Se escucharon por lo menos ocho disparos” dijeron vecinos de un edificio cercano de la Misión Vivienda.  Una semana antes en la misma avenida, pero más al este, en El Rosal, a diez metros de donde circulaba hubo una balacera entre motorizados, eran las doce de mediodía. Para el martes 17, doscientos cuarenta y seis cadáveres habían ingresado a la morgue de Caracas. La prensa de las regiones, de todas, viene empapada en sangre.

Los dieciséis muertos del penal de Sabaneta en Maracaibo la colocan como la más peligrosa del mundo. Iban 53 muertos en 2013, con los de este motín la cifra alcanzó 69. Eso apareció en los periódicos el miércoles 18. El lunes 13 la noticia era Puente Ayala, el internado judicial de Anzoátegui. En el retén policial de Charallave, los presos están en “huelga de sangre” porque están hacinados y no les dan pase a un penal. De Uribana se olvidaron, pero no los familiares que lo sufren. La verdad es que la situación de las cárceles venezolanas es como la de las calles, pero peor. Aunque hay un “avance”. En ese caso, el gobierno sí admite que sólo controla una pequeña proporción.

Cuando no son los planes, que no funcionan, son los pranes que hacen de las suyas. Lo que parece es que el gobierno no sabe qué hacer. El ministro del Interior, que al principio hablaba de esto, ahora está dedicado al espionaje político y a la revelación de planes magnicidas.

 

Piratería con parque rojo

Comienza el año escolar con todo carísimo. Uniformes y útiles a precios que ponen en más aprietos al encogido presupuesto familiar. Pero la noticia más saliente han sido los libros repartidos en las escuelas por el gobierno y que pretende este que se conviertan en obligatorios. Libros cargados de adoctrinamiento ideológico y político. Libros que se burlan del precepto constitucional del pluralismo. Propaganda baratona, falseamiento de la historia debidamente maquillada. Libros con franela roja.

Pero sobre todo, libros malos. Piratas, aunque el parche sea rojo. Baja calidad en lo que se enseña a los niños y jóvenes. Nada qué ver con el mundo en que viven y el que les tocará vivir. La historia adulterada. Los conocimientos orientados a la propaganda. La ciencia comprimida. En 200 páginas se mete Física, Química y Biología. No se profundiza en temas básicos ni se presentan ejercicios prácticos.

El reclamo de los expertos y los docentes ha sido clamoroso. Los medios independientes han expuesto el caso con elocuencia. Capriles, cuya prioridad de gobierno ha sido la educación, ha rechazado esta manipulación. Los libros cuentan un país que no ha sido, y proponen un mundo que no es.

 

De economía, ¿para qué hablar?

Econométrica prevé inflación del 44% para 2014. La de este año puede llegar al 50% de acuerdo al diario norteamericano Nuevo Herald de Miami. La canasta básica cuesta ocho mil bolívares, según el INE. El dólar se vuelve un laberinto para el gobierno que no atina con una solución al problema que ha creado. En octubre abriría nuevo mercado secundario. Pdvsa pondrá 6.6 mil millones de dólares allí.  Cinco mil millones de dólares agregará este viaje de Maduro a nuestra deuda con China. El gobierno pide prestado porque no le alcanzó el millón de millones de dólares que ha recibido. Y paga con petróleo. La producción de cabillas, toda en manos del gobierno, disminuyó 14% en junio. 79% creció circulación de billetes de cien, el costo de la vida obliga a llevar los de más alta denominación en la cartera. Una oportunidad de negocios para la delincuencia. Hasta 300% aumentarán juguetes, zapatos y ropa para diciembre, porque comercios se abastecen con dólar paralelo. Del otro, como la leche en polvo y el azúcar, no hay. Diecisiete rubros básicos escasean en los mercados. La crisis económica europea y el crecimiento de China e India ha abierto posibilidades a los países de América Latina, Venezuela no las ha aprovechado. Las reservas internacionales están en el nival más bajo desde noviembre de 2004.

Los barcos en espera de descarga en Puerto Cabello suben de diecisiete a veintisiete en días. Millones de kilos de comida. La Fría sin luz 36 horas, pero siete estados los estuvieron la semana pasada por averías. En Porlamar, siete horas. No hay sacos para empaquetar cemento. Más de cuatro mil pacientes con hemofilia no son atendidos por falta de dinero. “Exigen freno a corruptelas” titula Ultimas Noticias el domingo 15.

¿Cree usted que sea lógico que la mayoría oficialista en la Asamblea Nacional se haya negado a debatir sobre la crisis económica como propusieron los diputados de la Unidad?

 

Rincón de libros

Desde Maracaibo me llega el libro del profesor Adalberto Zambrano Barrios, Dirección Estratégica y el Arte de Gobernar, edición conjunta del Instituto de Gerencia y Estrategia del Zulia (IGEZ) que el mismo académico dirige, y la Universidad Católica Andrés Bello. La crispada polarización política ha convertido nuestro debate en uno solo, quedando de lado temas cuya importancia es muy grande.

“¿Qué debe hacer un ciudadano cuando se le ofrece un cargo de gobierno?” se pregunta Zambrano. En diciembre elegiremos nuevos alcaldes y nuevos concejales. Aquí en Lara, es imperativo que esas administraciones se renueven de verdad. Los que lleguen asumirán un reto de proporciones mayores, que debe ser tomado en serio. Por ellos, claro, y por todos nosotros los ciudadanos.

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