Economía, hoy y mañana

Razón tienen los venezolanos que se preocupan por la situación actual de la economía y, principalmente, por sus perspectivas. Estas han sido objeto de comentarios de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional Christiane Lagarde, quien cree que enfrentaremos “difíciles problemas de política económica en el corto plazo”, pues el país “está usando significantes montantes de sus reservas”. Salomón Kalmanovitz, director del Banco de la República de Colombia, tras exponer su visión acerca de nuestra situación, concluyó su artículo en El Espectador “Como Maduro no va a hacer nada de lo necesario, le quedan pocos meses a la economía para que estalle desde adentro.”
Lo que ven desde afuera lo sentimos aquí. 2014 empezará con una situación muy deteriorada si se lo compara con el comienzo de 2013. En cifras oficiales, la inflación que en 2012 cerró en 20%, lo hará este año en 54.3%, más cerca del triple que del doble. La pérdida de reservas internacionales de $ 8.600 millones es casi un tercio del total. El bolívar se ha depreciado en el mercado paralelo en 120% y es muy obvio que no hay divisas suficientes para las necesidades de la economía. La escasez, según el BCV, era a fines de octubre del 22.4%, casi dos veces el 14% de diciembre del año pasado. Pero al ama de casa no le hacen falta números, sabe que lo que quiere comprar no lo consigue o cuesta mucho conseguirlo y, cuando hay, es carísimo.
Eso es muy serio, y mientras el gobierno insista en la “guerra económica” y otras fantasías propagandísticas, los problemas se agravarán.
Venezuela, la verdad, requiere de un nuevo modelo económico que propicie aumentos en la producción nacional, que baje la inflación para recomponer el poder adquisitivo del salario y para posibilitar las inversiones que hacen falta, que aumente la generación de empleos de calidad, que proteja a los pobres y la clase media de la caída real de sus ingresos, que diversifique la economía y que use el petróleo como palanca de desarrollo.
Esa es la economía que viene. Mientras más pronto empecemos, menos sacrificios costará y mejores resultados veremos.

Mal camino

El asesinato en Baralt, Zulia del candidato a concejal José Chirinos debe ser esclarecido fuera de toda duda. Su gravedad aumenta por el clima de polarización que vivimos, por el cual ha expresado preocupación incluso el secretario general de la OEA. Que la investigación policial y el trabajo del Ministerio Público sean eficaces y confiables es esencial, porque esta muerte ocurre cuando parecen acelerarse el discurso y las acciones represivas.
Los afiches de la “trilogía del mal” hace unas semanas son una pública exposición al escarnio. Los graffitti de “Capriles asesino” en las paredes apuntan en la misma dirección, que es la que señala el discurso oficial en las cadenas de radio y televisión, más frecuentes que nunca, las intervenciones de ministros y otros voceros y las emisiones cotidianas del Sistema Bolivariano de Comunicación e Información. Mientras a los medios privados se les exige equilibrio, los oficiales radicalizan sus posiciones y acentúan la campaña de descalificación a dirigentes políticos, empresariales, medios de comunicación y, ahora, genéricamente contra empresarios a quienes se identifica como delincuentes.

El pronóstico, probadamente infundado, de que la Jornada Nacional de Protesta convocada por Capriles y la Unidad buscaba “incendiar el país”, sirvió para la detención todavía inexplicada de un colaborador del gobernador de Miranda, y para el arresto, también injustificado de varios jóvenes en Maracay.

En Aragua se agredió a la caravana de Henrique Capriles y a periodistas de Dat TV el martes, y en el sector La Isabelica de Valencia a quienes acompañaban el recibimiento de Miguel Cocchiola, a quien se le ha acusado y amenazado. En vez de condenar estos hechos, el jefe del Ejecutivo calificó de “vergüenza” el recibimiento al candidato a la Alcaldía valenciana.

¿Tendrá conciencia el gobierno de a dónde conduce el camino de la violencia? Debería.

¿Albina corrupción?

Quinientos veinte millones de dólares ha invertido el gobierno en reformar el sistema de emisión de cédulas de identidad. Originalmente, en 2008, se dijo que Fonden podría 172,2 millones de dólares, pero la cantidad ya va por el monto indicado. 91.5 millones de dólares se habían pagado en 2005 por la “solución tecnológica completa” para modernizar el Saime. Otros 126.9 en 2010. La información la trae El Nacional del martes 26. La promesa era una cédula electrónica repleta de información, adquisición de equipos y adaptación a la nueva tecnología. Se firmó un contrato con Copextel, la empresa del gobierno cubano presidida por el general Ramiro Valdés, el mismo que iba a ayudarnos a resolver la crisis eléctrica, a la que Maduro rebautizó “guerra eléctrica” y con la cual está fajado el ministro Chacón, que sabe que ni el ex jefe de la inteligencia cubana hizo nada ni es guerra sino incompetencia y desatención prolongadas.

Tras esa danza de millones, el sistema sigue igual. Y ni siquiera en el gobierno confían en el documento que emiten. Como lo sabe quien haya tenido que ir a una oficina de Registro o a sacar el pasaporte.

Dado sus públicos compromisos contra la corrupción, se espera que el responsable del Ejecutivo ponga en la mira este oscuro caso, sin importarle que sea del ALBA, gran nacional o se lo presente como muestra de solidaridad de los pueblos cuando en realidad parece de complicidad de unos vivos.

¿cuándo?

¿Cuándo liberan al comisario Iván Simonovis? ¿Hasta cuándo sufre esa familia? ¿Qué o quién lo mantiene preso?

Jack Pérez Viacava

Estoy unido al luto por el trágico deceso de Jack. Juez honorable y gran presidente del Colegio de Abogados del estado Lara. En la región, y en el foro, se recordará a este sarareño con afecto y reconocimiento.

Rincón de libros

Pedro Mogna, militante de Acción Democràtica y funcionario público de trayectoria, tomó una decisión inusual en nuestro país: escribir sus memorias. Ya están publicadas con el título Vivido y contado (Testimonio de un demócrata irreverente) (EA. Caracas, 2013). Relatos, confidencias, anécdotas y documentos de una época. Libro bueno para curiosos y útil para lectores de historia.

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