Huelga de sangre en el Desur

Texto y foto: Marlyn Silva |

Para pedir traslados La tarde de ayer, la emergencia del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda (Hcuamp) se abarrotó con el ingreso de 52 prisioneros del Destacamento de Seguridad Urbana (Desur) Lara con heridas de arma blanca que ellos mismos se hicieron en las piernas a razón de la huelga de sangre que comenzaron el miércoles en la noche para pedir traslados hacia centros penitenciarios.

Todos fueron trasladados hasta el centro asistencial en lotes desde las 4 de la tarde y sobre las 7 todavía el personal se ocupaba de atenderlos. Ninguno presentó complicaciones de salud.

Los reclusos tomaron la determinación de hacer presión para que los trasladen maltratando su propio cuerpo debido a las incomodidades acumuladas desde hace tiempo, pero que el sábado crecieron porque los funcionarios hicieron una requisa en los dos calabozos y en el proceso dañaron objetos de los reos, contaron a EL IMPULSO familiares de los reos heridos.

Los castrenses encontraron droga y celulares dentro de los calabozos, sin embargo, los parientes defendieron que tales objetos no fueron ingresados desde el exterior porque los visitantes no se prestan para eso.

Además, dijeron varias mujeres, la revisión para poder entrar al Desur es tan minuciosa –las mujeres deben desnudarse y hacer sentadillas y los envases de la comida los revisan cuidadosamente- que resulta imposible ocultar algo.

La molestia de los reos rebasó el límite de lo tolerable este miércoles cuando les notificaron que serían encerrados en un container, lo que equivaldría a aglutinar a 70 hombres en un espacio muy reducido, declararon los parientes, quienes pidieron la reserva de sus nombres.

En los calabozos los presos tampoco estaban cómodos, según lo que conocen los parientes. Defecan y orinan en envases y no los sacan a ducharse con regularidad. La condición antihigiénica, creen las madres y esposas, es la razón por la cual se han contagiado con sarna y lechina. Encima, acusaron los parientes, los maltratan frecuentemente y hay ocasiones cuando no les entregan la comida.

“Ellos son seres humanos. Cometieron un error, pero siguen siendo seres humanos”, enfatizó una de las madres.

Pese a que hay reclusos penados desde hace más de un año, los traslados no se concretan, según los parientes, porque no tienen cédulas de identidad, algunos porque ingresaron al Desur sin el documento y otros porque dentro del mismo recinto han desaparecido.
Los familiares han solicitado la intervención de la Defensoría del Pueblo, pero no han sido atendidos.

Hace un mes, los reos hicieron otra huelga de sangre también para exigir traslados. De acuerdo a datos extraoficiales, en el Desur Lara hay hacinamiento. Actualmente, hay 147 detenidos, pese a que ese es un centro de detención preventiva donde los reos no pueden permanecer más de siete días.

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