#OPINIÓN Lectura: Taylor Giménez #1Feb

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El olvido en vida, nació y vivió con sus carencias físicas. Al parecer le faltaba la mano izquierda. Lo que fue posiblemente una mano, la mantuvo oculta, enbolsillada Durante toda su vida la aparente mano jamás la dejó ver. esa mano nominal solo sirvió para mantener a la espectativa lo que Taylor jamás dejó durante toda su vida de ocultar, enbolsillada. A decir verdad, toda la gente que trabajaba en torno a las actividades de Taylor Giménez. Por algún respecto nadie pudo enterarse qué era aquello qué escondía. ¿Un muñón? ¿Una mano? Eso que permanecía siempre oculto fue un verdadero misterio. Taylor Giménez, dentro de sus obstinado mutismo, no dio pistas de eso que tanto ocultaba. Taylor Giménez contaba con su mano derecha para dibujar los trazos y para modelar las esculturas que esa mano modeló.

Tenía otra carencia física. No podía ocultarla. Tenía una pierna más corta y arqueada en la rodilla que no podía apoyar el talón. Pero a pesar de ello, su única mano aplicaba con suma precisión los trazos y líneas para realizar los dibujos. Y en cuanto a la escultura, el modelaje era perfecto. Los dos leones que se levantan en la intersección de la avenida Lara con la avenida los Leones tuvieron esa mano como experta modeladora.

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Taylor Giménez tuvo a su cargo en la escuela de Artes Plásticas Martín Tovar y Tovar la cátedra de dibujo y la cátedra para modelado para la escultura. Se ocupó de una temética muy original. Desde afuera hacia adentro del organismo humano descuartizaba toda la estructura que cubría la piel para dejar al descubierto todo el enrevesado tramado de las carnes musculares, en una delicada filigrana de tejidos. Así fueron siempre sus dibujos. La tinta china sirvió en todo momento para entregarnos sus delicados y perfectos trabajos. Una sola mano sirvió a Taylor Giménez para plasmar sus originales trazados en el dibujo y sus originalidades en el modelado para la escultura. Taylor Giménez fue siempre un hombre muy reservado, casi no hablaba, usaba la palabra para orientar, modificar, corregir. Fue muy parco siempre. Y así vivió su vida hasta que un día no esperado no se supo más de su vida. Había rendido su vida calladamente como había vivido.

Carlos Mujica

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