Ley de Protección al Patrimonio Cultural no se cumple en Iribarren

Hugo J. Boscán | Fotos: Stiven Valecillos |

Existe una Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural, del 3 de octubre de 1993, publicada en la Gaceta Oficial número extraordinario 4.623, que obliga a autoridades municipales, regionales y nacionales, a darle mantenimiento a parques y plazas de las ciudades.

Sin embargo, en el caso de Barquisimeto, las autoridades correspondientes no le dan cumplimiento, como se puede constatar con el estado en que se encuentran algunos de esos espacios de reunión de parroquianos.

La advertencia la hacen Yuyita de Chiossone, Raúl Azparren y Marco Tulio Mendoza, de la Red de Instituciones Larenses y Centro de Historia Larense, preocupados por el estado de abandono en el que, durante los últimos años, han dejado parques y plazas emblemáticas como el Ayacucho y la Bolívar, entre otros.

El artículo 3 de esa ley ordena protección a “los bienes muebles de valor histórico o artísticos, propiedad del Estado o de otras personas jurídicas de carácter público, que se encuentren en museos nacionales, estadales y municipales, o en otros lugares públicos o privados, incluidos los de valor numismáticos o filatélicos”.

En esa situación de falta de asistencia se ha encontrado el parque Ayacucho durante los últimos años por parte de la alcaldía de Iribarren y de la gobernación.

También la plaza Bolívar, recientemente convertida en escenario de eventos políticos al final de los cuales quedaba convertida en un basurero y baño público.

Pero también existen otros espacios públicos donde no se siente a plenitud la protección oficial, pese a ser identificativos de la ciudad.

Entre esos se encuentra el parque El Cardenalito del Oeste, en la intercomunal Florencio, convertido en un monumento a la desidia, pese a estar ubicado en una de las entradas principales de la ciudad.

La falta de atención comenzó desde la administración anterior a la de Alfredo Ramos, aunque tampoco en la suya se hizo algo para su recuperación y en la actualidad no representa atractivo alguno para quienes nos visitan.

Las plantas ornamentales y áreas verdes en general se secaron por falta de regado, el alumbrado desapareció, el vagón del tren que allí fue colocado está convertido en guarida de antisociales y la fuente ornamental dejó de funcionar hace mucho tiempo.

Otra plaza sin mantenimiento es la Federico Carmona, en la urbanización Fundalara, destrozada por el hampa que se llevó hasta el busto del fundador de El Impulso luego de cargar con las lámparas que le alumbraban durante las noches.

Parque Ayacucho

Aunque se desconoce cuando, en fecha próxima se dará inicio a la restauración del parque Ayacucho, alegórico a la batalla del mismo nombre.

Luego de los reportajes de El Impulso sobre la falta de mantenimiento al emblemático parque barquisimetano, la alcaldesa Teresa Linárez, anunció la restauración del monumento que en primer lugar tiene la estatua ecuestre de Antonio José de Sucre, además de otra del Libertador Simón Bolívar.

La primera autoridad municipal de Iribarren informó que el proceso de restauración del mismo estará a cargo del artista Pedro Sosa, a quien ya se le encomendó la realización de un trabajo evaluatorio del monumento y lo que será necesario para que vuelva a su estado original.

Durante años el hampa ha hecho de las suyas en el parque, cuya primera piedra la colocó, el 9 de diciembre de 1924 el entonces presidente de Lara, general Rafael María Velazco con motivo del centenario de la Batalla de Ayuacucho.

El 17-11-1930 Eustoquio Gómez decretó el inicio de los trabajos y el 17-12 de 1933 fue inaugurado.

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