CNAC: 19 años de cultura audiovisual en Venezuela

A diecinueve años de la creación del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), entre adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, la industria del cine venezolano vive una etapa de creciente y sostenido desarrollo.

Sólo en el primer semestre del 2013, se estrenaron 11 largometrajes de factura local y se espera completar la proyección comercial de unas 30 películas antes de finalizar el año. El aumento significativo en términos de producción viene acompañado de la multiplicidad de géneros y de temas de las obras en cartelera, hecho que ha permitido conectar de manera satisfactoria a las audiencias con los productos hechos en casa.

En los primeros siete meses de este año, las propuestas audiovisuales nacionales ya han convocado a las salas a más de un millón quinientos mil espectadores, superando la cifra alcanzada en taquilla durante todo el 2012. Para finales de año, la meta estimada por el CNAC es de al menos dos millones y medio de espectadores lo que representaría uno de las mejores números registrados durante las últimas tres décadas.

La institución celebra un nuevo aniversario consolidando esfuerzos para ubicar a la industria cinematográfica, en sus procesos de producción, promoción y difusión, como un área de vital importancia para la cultura. Hace 15 años, de todo el cine visto en Venezuela, sólo el 0,3% correspondía a películas nacionales. Actualmente, la convocatoria de los filmes criollos alcanza casi el 11% de todo lo que se ve en pantalla, cifras que nos posicionan como el país de América Latina en el que más se ve cine autóctono en su territorio.

La agenda de estrenos criollos para el resto del año incluye, entre otros, los largometrajes: Bolívar, el hombre de las dificultades, de Luis Alberto Lamata; El regreso, de Patricia Ortega; Los pájaros se van con la muerte, de Thaelman Urguelles; Corpus Christi, de César Bolívar; Secreto de Confesión, de Henry Rivero; La distancia más larga, de Claudia Pinto Emperador; Papita, maní, tostón, de Luis Carlos Hueck y Hasta que la muerte nos separe, de Abraham Pulido, entre otros títulos.

El CNAC renueva su firme intención de promover el mejoramiento y la masificación del quehacer cinematográfico, haciendo foco no sólo en un mayor afianzamiento del desarrollo industrial cinematográfico nacional, sino también poniendo énfasis en la reivindicación de las obras audiovisuales creadas a lo largo y ancho del país, mediante distintos modos de producción a escala regional, en las diversas comunidades que integran nuestro país. El objetivo es dar fuerza a la regionalización del cine en todas las entidades federales, estimulando la participación creativa de las distintas artes, creadores y hacedoras de la cultura venezolana.

Parte de su trayectoria

Desde el año 2006, el trabajo llevado a cabo por el Laboratorio del Cine y el Audiovisual del CNAC, que hoy lleva por nombre Rodolfo Santana, logró la conformación de casi 300 Unidades de Producción Audiovisual Comunitarias (UPAC’s) en todo el país, colectivos que han producido más de 670 obras audiovisuales que describen la sensibilidad autóctona de las comunidades. Estos filmes, además, son difundidos en los festivales y muestras de cine comunitarios y en los diversos espacios que pone a disposición la Fundación Cinemateca Nacional.

Igualmente, el Laboratorio del Cine y el Audiovisual del CNAC continúa promoviendo la realización de talleres teóricos y prácticos destinados a estudiantes y profesionales.

Publicaciones

Para finales de año se prevé la publicación de varios textos de investigación en materia audiovisual, relacionados con temas comunitarias, históricos o especialidades técnicas o artísticas como el guión, el sonido y la producción infantil.

Además, gracias al convenio firmado en mayo entre el CNAC y el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos de Cuba (Icaic), se bautizarán los primeros cuatro títulos en la próxima edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, evento que se celebrará en el mes de diciembre. Entre los textos se incluyen El cine, décima Musa, de Alejo Carpentier, El audiovisual y la niñez, de Ailyn Torres y Pablo Ramos, y Fotogramas del Fuego, en el se presentan las reflexiones de documentalistas latinoamericanos.

 

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