Iberoamérica pisa fuerte en el Festival de Cine de San Sebastián

AFP | Foto: Archivo |
Finland film director Aki Kaurismaki, center, delivers his speech after receiving the FIPRESCI Award for his film, ''The Other Side of Hope'', during the opening ceremony for the 65th San Sebastian Film Festival, in San Sebastian, northern Spain, Friday, Sept. 22, 2017. (AP Photo/Alvaro Barrientos)

El cine iberoamericano se apropió este sábado del Festival de San Sebastián, con la presentación a concurso por la Concha de Oro de la sátira El autor, coproducción hispano-mexicana de Manuel Martín Cuenca, y el drama de la prostituta Alanis, de la argentina Anahí Berneri.

En la segunda jornada del festival donostiarra (norte de España), considerado el de mayor prestigio del mundo hispano, la nueva película de Martín Cuenca fue recibida con un cerrado aplauso.

Con muchos momentos de humor y con Javier Gutiérrez en el papel protagónico, el filme narra la historia de un aspirante a escritor sin talento, a quien abandona su mujer, una autora de éxito.

Obsesionado por escribir gran literatura y de la mano de un temperamental profesor de narrativa (Antonio de la Torre), tratará de obtener material para su novela espiando a sus vecinos, pero pronto empezará a manipularlos y mezclar realidad y ficción.

El objetivo era hacer una ácida sátira para “ironizar de algo sobre lo que por otra parte consideramos serio, nuestro oficio” de escribir, ya sea novelas o películas, dijo en rueda de prensa Martín Cuenca (Caníbal, La flaqueza del bolchevique).

“Seguramente somos más necios de lo que creemos”, señaló el realizador almeriense de 52 años, cuyo filme es una adaptación de una novela del español Javier Cercas.

El personaje principal no es un “psicópata o un necio o un manipulador, como todo creador es obsesivo y esa obsesión lo lleva a límites insospechados”, aseveró de su lado Gutiérrez, ganador del Goya a mejor actor en La isla mínima.

Prostitución en Buenos Aires

El autor se enfrenta a otras diecisiete películas en la sección oficial por la Concha de Oro, el máximo galardón del festival, que este año cuenta con un jurado presidido por el actor estadounidense John Malkovich.

Una de sus contrincantes es Alanis, de la argentina Berneri, un drama sobre una prostituta que intenta trabajar al tiempo que cuida a su hijo, proyectada la tarde del sábado en San Sebastián, trampolín del cine latinoamericano hacia Europa.

Filmada en una barriada marginal de Buenos Aires, Berneri explicó en rueda de prensa que la película busca “generar reflexión” sobre las prostitutas, sin apoyo del Estado pero que “deberían tener los mismos derechos que todos los trabajadores”.

También se unió a la carrera en la jornada La douleur del francés Emmanuel Finkiel, adaptación de la novela autobiográfica de Marguerite Duras con Mélanie Thierry en el papel de la escritora en la época de la Francia ocupada por los nazis.

Este año, como es costumbre, el festival donostiarra ofrece una mezcla muy heterogénea de largometrajes en competición, entre ellos la última ficción del alemán Wim Wenders Submergence, que inauguró el festival el viernes, la comedia Le sens de la Fête de los franceses Olivier Nakache y Éric Toledano o el biopic The Disaster Artist del estadounidense James Franco.

 

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