Habitantes de San Miguel Arcángel se sienten engañados

Este lunes no fue diferente al anterior en la intercomunal Florencio Jiménez, en las inmediaciones del sitio conocido como El Pescadito, pues, una vez más, representantes de una comunidad la cerraron durante unas tres horas.

Se trataba de mujeres y hombres de la comunidad San Miguel Arcángel, ubicada en las inmediaciones de esa arteria vial, quienes se sienten burlados por quienes están al frente de Corpolara.

“Yo soy chavista, pero Reyes Reyes no nos ha cumplido y Carmen Spósito y Wilenys García no nos atienden cuando vamos a Corpolara”, expresó Rubén Durán, uno de los protestantes.

En esta oportunidad los participantes en la manifestación colocaron numerosos cauchos viejos a los que prendieron fuego impidiendo el paso de vehículos y hasta dificultando el de los peatones.

Enfatizó en que, “nos tienen vacilados con la entrega de los materiales que necesitamos para levantar nuestras casas y cuando vamos allá nos tiran la puerta en la cara”.

Las familias de San Miguel Arcángel necesitan cemento, cabillas, lozas y otros artículos que, según afirmaron, les prometieron en Corpolara.

“La semana pasada nos prometieron solucionarnos el problema cuando hicimos la otra protesta, pero nos vacilaron y por eso estamos aquí otra vez, y estaremos cuantas veces sea necesario hasta que nos resuelvan”, dijo Cecilia Angarita, otra de las manifestantes.

Esperaban la presencia de alguien de Corpolara para reiterarles sus peticiones.

Uniformados de la Guardia Nacional permanecían en las inmediaciones para evitar cualquier acto de violencia.
Mientras persistía la protesta, la cola de vehículos se iba extendiendo conforme transcurrían los minutos, en ambos sentidos.

La mayoría eran unidades pesadas, camiones y gandolas, cuyo tránsito se intensifica los lunes luego de la parada del fin de semana.

“¿Y qué culpa tenemos nosotros de que a esa gente no les den el cemento y las cabillas para hacer sus casas, que las necesitarán, pero ese problema no podemos resolverlo nosotros?”, comentaba un gandolero que dijo estar ya acostumbrado a este tipo de protestas en la Florencio Jiménez.

El cierre se extendió hasta cerca del mediodía cuando los habitantes de San Miguel Arcángel recibieron otras promesas y se retiraron a sus ranchos.

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