#OPINIÓN Prieto Figueroa: A 25 años de su Siembra

Pedro Rodríguez Rojas | Foto: Archivo/Referencial |

Con motivo de cumplirse 25 años de la desaparición física del Maestro Prieto Figueroa (LBPF. La Asunción Edo. Nueva Esparta,14/03/1902. Caracas 23/05/1993), dedicamos estos artículos a la revalorización del pensamiento del maestro cuyo tema central de vida fue la educación, pero en realidad su preocupación lo llevó a abarcar una generalidad de temáticas relacionadas con la pobreza, la dependencia petrolera, la cultura venezolana, la problemática general de los países latinoamericanos y lo más importante fue lograr establecer una clara y comprometida relación entre el pensamiento y la acción, convirtiéndose en un luchador social con profunda formación intelectual.

El intelectual Prieto Figueroa fue de esos políticos cuya larga carrera no puede ser acusada de algún desvío de los valores de honestidad, rectitud y compromiso social.

En el ámbito de la educación, abarcó el más extenso abanico temático, manifiesto desde sus primeros artículos en los años treinta hasta sus últimas publicaciones al final de su vida en los años ochenta. Muestra de ello son sus siguientes obras: Problemas de la Educación Venezolana (1947), De una Educación de Castas a una Educación de Masas (1951), La Colaboración Privada en la Educación Popular Americana (1959), Humanismo Democrático y Educación (1959) , El Concepto del Líder, El Maestro como Líder (1960), El Magisterio Americano de Bolívar (1968), Petróleo de Frustración (1976), El Estado y la Educación en América Latina (1977). El Pensamiento Pedagógico de Andrés Bello (1989).

Como si fuera poco el accionar político de Prieto Figueroa y de su extensa obra como investigador y filósofo de lo educativo, fueron muchos los esfuerzos que realizó el maestro para el desarrollo institucional, tanto de la educación como de la cultura. Quien fue maestro de escuela desde los 17 años de edad, profesor universitario desde 1936 y autor de más de una decena de libros reconocidos a nivel internacional sobre el tema pedagógico, fue también promotor de instituciones y contribuyó a sembrar las bases jurídicas del sistema educativo venezolano. Todo esto lo convirtió en uno de los pensadores educativos más grandes del siglo XX latinoamericano, dándole continuidad a las ideas de maestros como Simón Rodríguez, Andrés Bello, entre muchos otros. Como producto de esta labor institucional y jurídica podemos nombrar: Sociedad de Maestros (1932), Federación Venezolana de Maestros (1936), Ministro de Educación (1947-48), Coautor de la Ley de Educación de 1948, Instituto de profesionalización del Magisterio (1948), Instituto de Mejoramiento Profesional. Después del golpe de 1948, sale al exilio convirtiéndose en delegado de la UNESCO para la Reforma Educativa, correspondiéndole trabajar en Cuba, Costa Rica y Honduras.

En su retorno a Venezuela, en 1958, colaboró con la transformación de la Escuela de Artes y Oficios para Hombres en Escuela Técnica Industrial, así como fue cofundador del INCE; de los roperos y comedores escolares y del Consejo Nacional de Universidades; fue también uno de los principales formuladores de la Ley de Educación de 1980. Con más de ochenta años de edad, su última actividad en el accionar educativo fue formar parte de la Comisión Presidencial para la Reforma Educativa en 1986. Continuará…

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