El 2017 cerró con las mayores calamidades de los últimos 100 años

IML | Foto: Archivo |

La Red por al Defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución emitió este domingo un balance de lo que fue la economía venezolana durante el años que hoy termina. De allí desprende que ha sido uno de los peores años de la historia de nuestro país.

Aquí les dejanmos el texto completo:

Desde 1917, Venezuela empezó a recibir ingresos importantes con el otorgamiento de concesiones para producir petróleo. Pasando en pocos años a convertirse en la principal fuente de ingresos fiscales para el estado y buena parte de esos recursos se utilizaron para mejorar la calidad de vida de los venezolanos.

 A lo largo de esos 100 años el ingreso petrolero ha tenido altos y bajos, teniendo efectos en mejoras o desmejoras sociales para el país.  

Lamentablemente todos los distintos indicadores, nos apuntan al 2017 como el año de las mayores calamidades sociales que hemos tenido los venezolanos, desde que el petróleo se convirtió en la fuente principal de ingresos para los distintos Gobiernos que hemos tenido, durante estos 100 años. 

Nos referimos a los preocupantes altos niveles de: escasez, pobreza, inflación y la angustiante caída del consumo familiar de los productos esenciales, estando considerada Venezuela dentro de los 30 países del mundo con los menores niveles de consumo de: carne, pollo, pescado y leche. 

 No obstante que el 2017 ha estado dentro de los 20 años con los mayores precios del petróleo en esos 100 años, al nuestro barril promediar cerca de los $50. Lo que unido a que en los pasados 10 años alcanzamos los mayores ingresos recibidos por venta de petróleo durante esta centuria. Nos indica que esta serie de complejidades que nos afectan, no tienen razón de ser. 

 No es posible justificar y mucho menos ocultar, las graves calamidades sociales que minimizan nuestra calidad de vida, teniendo que los ciudadanos padecer una serie de limitaciones para poder obtener los productos esenciales a los cuales estamos acostumbrados y con tristeza observar la poca existencia de estos, así como sus elevados y crecientes precios. 

Hemos observado estas navidades, la presencia cada vez mayor de los productos importados, con precios de 10 o más veces de lo que costaban el año pasado. Ante la ausencia creciente de la producción nacional y el aumento del denominado dólar paralelo.

 Se estima una caída del consumo de los componentes para preparar nuestros tradicionales platos de Navidad y fin de año entre 25% y 40% de las cantidades obtenidas el año pasado. Afectando principalmente a las familias más pobres, estimándose que apenas un 15% del total de la población, mantuvo los niveles de consumo del 2016.  

Es la triste realidad de un país con las mayores reservas petroleras del mundo, igualmente tenemos en abundancia grandes yacimientos de oro, diamante, hierro, aluminio, coltrax, etc. Riqueza que no alcanza para eliminar las calamidades sociales por las que atravesamos.

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