Anarquía, ¿política de Estado?

La propiedad es uno de los derechos más antiguos en la historia de la humanidad. Ya los primitivos poseían diversas pertenencias que consideraban propias, aunque estas eran llamadas bienes personales. Posterior a la edad media se comienza a considerar la tierra como un bien personal y, por consiguiente, una propiedad privada.

En nuestro país la propiedad privada se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los venezolanos durante el gobierno del presidente Chávez. Empresas, haciendas, terrenos urbanos, entre otros, han sido objeto de expropiaciones, mientras que otros sectores son amenazados de forma continua en correr con la misma suerte.

El artículo 115 de la constitución de la república bolivariana de Venezuela establece: “…..Sólo por causa de utilidad pública o interés social, mediante sentencia firme y pago oportuno de justa indemnización, podrá ser declarada la expropiación de cualquier clase de bienes”. Según la firma Econoalítica, el monto pagado por expropiaciones en el periodo comprendido entre 2007 y 2011 es de alrededor de 11,5 mil millones de dólares (sólo un 2,5% son bienes de capital venezolano) de una deuda total estimada en 22 mil millones de dólares.

Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Cree este gobierno en la propiedad privada? Diversos funcionarios del gobierno han expresado lo que piensan respecto. Aristóbulo Istúriz, en su discurso durante el aniversario de la constitución en diciembre de 2009 celebrado en la Asamblea Nacional señaló: “Se debe eliminar la propiedad privada en esta nueva etapa de la revolución” mientras que el propio presidente Chávez ha manifestado: “Yo respeto al sector privado, pero debe subordinarse a los planes estratégicos de la nación y de la revolución, si no, no nos sirven, ellos tiene que entrar por el carril de una Venezuela que definitivamente tiene que cambiar”.

En lo que se refiere al sector alimentos 3,6 millones de hectáreas han sido expropiadas en los últimos años a nivel nacional, sin embargo estas no han sido beneficiosas para el país. Según cifras de Cavidea las importaciones en este sector aumentaron de unos 2,4 millardos de dólares en el 2003 a unos 13 millardos de dólares en 2010.

Un gobierno que dice ser nacionalista ha creado todas las condiciones para ahuyentar las inversiones nacionales y extranjeras, irrespetando la propiedad privada en todos los sectores de país.

Estará entre los grandes retos del nuevo gobierno fomentar la confianza de los inversionistas y crear las condiciones para reactivar el sector productivo nacional, revisando los casos donde se han procedido a expropiaciones de forma arbitraria y reconociendo los derechos de los propietarios de estos bienes.

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