La refinería de petróleo venezolano-brasileña

Chávez en sus delirios de grandeza al inicio de su gobierno, hace 13 años, dibujaba oleoductos y gasductos sobre el mapa de América del Sur, desde El Tigre hasta Buenos Aires, como niño en primaria. Bien pronto brasileños y bolivianos, lo hicieron pisar tierra.

Los brasileños, considerando su Plan Estratégico de Largo Plazo plantearon la posibilidad de construir una refinería en el Puerto de Suape, a 30 kilómetros de la ciudad de Recife, con una capacidad de refinación de 230 MBD, un poco menos de la capacidad de la Refinería Cardón, en la Península de Paraguaná. Cada país tendría el 50% de las acciones.

Las negociaciones se iniciaron en el año 2005 reduciendo Venezuela su participación al 40%. La inversión se estimó en 4.300 millones de dólares.

Brasil arrancó con las obras básicas del proyecto y aspiraba a que en 2008 se concretara la negociación, al momento de Chávez visitar las obras en Recife. Pero, no presentó las garantías de la inversión y solo se firmó un “acuerdo de asociación”.

El gobierno Brasileño ha venido prorrogando a fecha límite para cerrar la negociación. Se habló de Agosto de 2011.

A la fecha el monto de la inversión se ha triplicado y asciende a 16.250 millones de dólares. El gobierno brasileño informa que solo ha avanzado en un 35% de la obra, la cual, ya tiene un año de retraso. En la actualidad genera 26.000 empleos y llegarán a un pico de 37.000 personas.

Meses atrás el gobierno venezolano solicitó recursos al Banco Espirito Santo de Portugal y el Banco de Desarrollo de Brasil no lo aceptó, porque la calificación de aquel, fue rebajada a consecuencia de la crisis de la deuda en Europa.

En Diciembre de 2011 se conoció que el Banco de Desarrollo de China aportará un crédito de 1.500 millones de dólares a Venezuela, para que afronte las obligaciones pendientes en el proyecto de la refinería con Brasil. Por último el Ministro Rafael Ramírez ha expresado que Brasil otorgó un plazo hasta el 31 de marzo 2012, para finiquitar el ingreso de Venezuela en el citado Proyecto.

Ante ésta maltrecha negociación, con el país que ocupa la octava posición entre las economías más fuertes del mundo, qué imagen podemos tener en el mundo de los negocios internacionales?

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