La Madre Carmen Rendiles, cuya vida y obra son exploradas en la serie “El Camino a la Santidad” de la Iglesia Católica en Venezuela, se enfrentó a un desafío monumental entre 1957 y 1965.
En ese lapso, la congregación a la que pertenecía, las Siervas de Jesús, tomó la decisión de transformarse en un instituto secular. Este cambio significaba que la Madre Carmen y sus hermanas tendrían que abandonar la vida religiosa a la que se habían entregado con fervor.
Sin embargo, su profunda devoción al carisma original y su visión la impulsaron a tomar una decisión que marcaría la historia de la fe en Venezuela. Con el apoyo crucial del Cardenal José Humberto Quintero, la Madre Carmen decidió fundar una nueva congregación religiosa.
Este proceso no estuvo exento de dificultades; la nota de prensa resalta que fueron años de incertidumbre y de un dolor profundo por la separación. No obstante, la fe de la Madre Carmen se mantuvo inquebrantable.
El video subraya que ella nunca permitió comentarios negativos sobre sus hermanas francesas, viendo la situación como parte de un plan divino. Su enfoque fue la oración, el discernimiento sereno y una fe robusta que la fortaleció ante la adversidad.
El nacimiento de las Siervas de Jesús de Venezuela
El esfuerzo y la fe de la Madre Carmen Rendiles dieron fruto el 23 de noviembre de 1965, cuando el Papa Pablo VI firmó el decreto que oficializaba la creación de una nueva congregación: las Siervas de Jesús de Venezuela.
Nacida con el mismo compromiso profundo por el Santísimo Sacramento que la congregación original, esta nueva orden continuó la labor de las hermanas en áreas clave como parroquias, seminarios y colegios.
El relato concluye destacando el legado de la Madre Carmen como un ejemplo de resiliencia y devoción. Su historia es una demostración de cómo una persona, ante una situación que parecía insuperable, se aferró a su fe para servir y multiplicar el bien.
El video invita a la reflexión, preguntando a los espectadores cómo enfrentan sus propias pruebas, conectando la experiencia de la beata con la vida cotidiana de los creyentes.