Extrabases 30-12-14

VETUSTO, abandonado, sin sustituto a la vista, el Universitario es un templo del béisbol. Tiene 60 y pico de años pero su ambiente es único. Se olfatea la pelota, se vive el espectáculo. Unas veces lo toman los magallaneros, otras los caraquistas o los guairistas. Allí se han visto los más coloridos, emblemáticos y famosos jugadores. Desde principios de los 50, cuando la instalación era un orgullo – parte de ese patrimonio de la humanidad que es la Ciudad Universitaria- el parque le da vida a una ciudad que a ratos parece muerta, sobre todo en las noches calladas que el hampa promueve. Sus alrededores son sombríos porque la Sabana Grande que conocimos ya no existe. Dejar el estadio de la urbe es un albur, pero la pasión puede más que el miedo… NO obstante, nos gusta el Universitario por sus peculiaridades, porque, en efecto, es un nicho de la historia peloteril. Se sufre y se goza. Para nosotros, los afectos al Cardenales, probablemente más lo primero que lo segundo. El sábado, por ejemplo, la escuadra roja llegó pegada a los auxilios respiratorios que le auguraban el final de sus días en este campeonato. Volaba con dificultad el querido pájaro y en las tribunas estaba la alegre hostilidad -valga el contrasentido- de la entusiasta afición guaireña. Los tamboreros del Litoral hacían la bulla acostumbrada y la afición escuala levantaba sus puños con el tradicional grito de guerra “eeehhh La Guairaaa”. Otra vez a morir en Caracas, pensamos.
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LOS Tiburones tienen 27 años sin ganar y eso explica el hambre que hay en sus fauces. Cuando Álex Cabrera sonó hit a la derecha para remolcar el 1-0, los aficionados alzaron sus palmas. Hubo un silencio apenas entrecortado por voces guaras en la tribuna izquierda cuando Carlos Rivero detonó un cohete sobre tercera para empatar en el quinto, y luego, en el sexto, Raúl Padrón la botó por el center-right, una manera de protestar el poco juego que ha visto en la campaña… LUIS Valbuena había fallado tres veces con varios compañeros en posición de anotar y tomó su chance del séptimo inmediatamente después de un trabajado boleto de Rivero tras ser montado en 0-2. La repleta tribuna principal quedó desalentada, sin vida aparente cuando el zuliano depositó la bola a un lado de la puerta de los bleachers en la derecha para tres anotaciones y un 5-2 decisivo… EN el octavo, cuando Lara llenó las bases sin out, nos quedamos pasmados porque de pronto la afición azul estalló en gritos de algarabía. No entendíamos nada hasta que vimos a los fanáticos mirando las pantallas de televisión en los palcos de prensa. ¡Al diablo con este juego¡ dijeron. Es que Magallanes le anotaba cinco al Caracas en Valencia y pasaba al frente de un viaje para luego triunfar 5-3. Era el calmante para el dolor de cabeza que originó Valbuena. El remedio para las dolencias que gestaba Lara. Perdían pero seguían quintos… MINUTOS antes alguien en el palco de prensa nos había dicho: “Es que a Magallanes le interesa que Caracas entre”. La honestidad de este juego atropelló tan fútiles palabras. La probidad está delante de todo. Y en eso el béisbol se lleva las palmas.
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SE fue el 51 y, dos semanas después, el 53. Hay muchos parecidos entre Robert Pérez y Bob Abreu, bajo el entendido de que uno pasó fugazmente por Grandes Ligas y el otro labró estadísticas de tronío en el albergue beisbolero de mayor notoriedad… PERO nos atañe lo facturado en casa, lo que ambos dejan en la historia y los recuerdos de esta pelota nuestra. Las similitudes son más rasgos personales que guarismos establecidos. Ambos han amado este juego. Los dos se entregaron en cuerpo y alma a sus escuadras, siempre quisieron estar en los episodios cumbres y ellos mismos los protagonizaron. Cómo olvidar los excitantes capítulos de los campeonatos 97-98 y 98-99 entre caraquistas y cardenaleros con Robert y Bob -a fin de cuentas el mismo nombre en dos idiomas- como estelaristas incomparables… FUERON peloteros que se calentaban intensamente bajo el ardor de las tribunas. Con el permiso de tantos, de esa estirpe hubo pocos y quedan menos. Se marchan con el deber cumplido y las cuentas de sus vidas rellenas de calidad humana, gracias a unas personalidades radiantes. Hombres con liderazgos surgidos de sus innatas cualidades. Son gente que nos han hecho disfrutar de un juego que cubre en cuatro meses cada minuto de nuestro transitar… UNO de Guayana, otro de Maracay. Robert y Bob nos han hecho sentir que el béisbol es algo más que un diez contra diez. El regocijo que dejan en tantos corazones es parte de la deuda que tenemos con ambos por sus actuaciones en los terrenos y fuera de ellos.
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ODÚBEL Herrera es uno de esos jugadores jóvenes con talento especial. A su contacto -campeón de bateo en la 14-15- hay que sumarle una velocidad excepcional, aupada por su condición de zurdo, y un poder que podrá desarrollar paulatinamente. Es, a no dudarlo, el pelotero más impactante de la temporada… LA afición larense debe darle gracias a Paulo Orlando. Pocos foráneos con su entrega, su intensidad. No ha fallado un partido en la campaña y es capaz de hacerlo todo bien en el terreno. Ya no existen los importados de tiempo completo y al paulista se le pasa la mano en su aporte. Aparece destacado en todos los departamentos ofensivos fundamentales… LOS muchachos debutantes de Cardenales en la Paralela tuvieron poca actuación en la zafra regular. Miguel Muñoz (2IP) y Carlos Piña (1IP) no aceptaron carreras, Yoiber Marquina toleró una en un episodio de labor y Osmel Morales no sacó outs mientras le fabricaban un par. Dubal Báez solo salió a correr y Juniel Querecuto tampoco alcanzó a pararse en el plato… ESTE ha sido el torneo más televisado en la historia de nuestro béisbol. La experiencia con la empresa VC Medios resultó, aunque sujeta a muchas correcciones. Uno de los logros fundamentales tiene que ver con la importancia dada a los canales regionales, con Promar TV entre los grandes ganadores.

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