#OPINIÓN Bolívar en Angostura y la moral republicana

Jesús A. Hernández O.  | Foto: Archivo/Referencial |

Para todos es bien sabido que la educación y la moral son fundamentales para el desarrollo completo del ser humano y de una comunidad. Los códigos morales impulsados por filósofos a lo largo de la historia son los que han logrado el avance de la civilización gracias al forjamiento de valores y compromisos de cada uno. Sin embargo, la civilización no solo ha avanzado con la buena conducta de las personas; la educación y la preparación, también juega un papel importante en dicho desarrollo.

Nuestro libertador, Simón Bolívar, ha dejado bien en claro su posición frente a estos dos fundamentos en varios de sus documentos o discursos. Podemos observar su gran deseo de libertar a Venezuela, alegando que la ignorancia en el pueblo venezolano es lo que nos tenía presos de tener un gobierno libre. En el discurso de Angostura es en donde él manifiesta más su deseo de la buena moral republicana.

El Discurso de Angostura fue redactado y expuesto por Bolívar el 15 de febrero de 1819 ante la instalación del nuevo congreso, elegido el 22 de octubre de 1818. En el discurso, -quiero enfatizar- Bolívar explicó cómo se podrían aplicar en Venezuela visiones políticas o sistemas de gobierno extranjeros, sin olvidar las particularidades sociales, históricas y geográficas de nuestro territorio. En el discurso, también se puede distinguir los valores que debía sustentar la patria, y la necesidad de formar a los ciudadanos con el objetivo de lograr un gobierno libre y pulcro.

En estas declaraciones, Bolívar planteó -aparte de resaltar la fortaleza del poder ejecutivo- la creación de un cuarto poder, el Poder Moral, que se encargaría de vigilar irregularidades en el gobierno -en caso de ellas- y vigilar el abandono de los deberes morales de los ciudadanos. Asimismo, concibió la idea de la creación de una cámara alta hereditaria para mantener la tradición edificante de los “Padres de la patria”.

Los valores morales para los cuales Bolívar pretendía que se formaran los ciudadanos, eran de naturaleza ético-social y ético-política. No se trataba de los deberes de la persona para con su conciencia, sino de las virtudes sociales y ciudadanas que propiciarían el enaltecimiento de la República. Por ello, tomaba Bolívar su modelo de un Tribunal Supremo, cuya competencia abarcaba tanto el cumplimiento de las leyes como de las costumbres.

Después de esto… ¿Por qué Bolívar quiere que se haga todo esto? Hay que señalar que, en este periodo, Venezuela se encuentra recientemente sacudida por la cantidad de batallas que han ocurrido y, por lo tanto, no todo el territorio esta dominado por los patriotas; la educación y la moral es escasa en el país. Bolívar desea que Venezuela tenga un gobierno libre y limpio, que el pueblo sepa elegir a sus gobernantes, pero se hace imposible al abundar la ignorancia y los malos principios. Es por eso por lo que para evitar que no sucedan irregularidades en el gobierno o que alguien sin preparación alguna llegue al poder, se funde en todo el país, una buena educación, gratuita y elemental.

Ahora bien, después de la sinopsis del discurso, se está claro que Bolívar tiene indignación hacia la ignorancia y la falta de valores, en tal están las frases de él: “Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”, “Moral y luces son nuestras primeras necesidades”, y “Un hombre sin estudios es un ser incompleto”.

Es muy sabido, y muchos lo tienen claro, que la educación es esencial en la vida del hombre. Considero que, si un país es su gente, la mejor manera de representarlo es en los conocimientos, los valores y los compromisos que tienen todos sus ciudadanos. Es por eso por lo que opino que, al tener estas bases en la población de un país, lo demás lo haremos los ciudadanos mismos. De allí, Bolívar quiere un país de personas preparadas y correctas, ¡que ni los políticos sean corruptos! Por más raro que suene. Muchos creen que esto es imposible, pero yo creo que si se lograría con la mayor efectividad posible, Venezuela sería un país sin malos gobernantes, y sin tantas injusticias.

Por otro lado, en cuanto a la alta cámara hereditaria, considero que esta idea es escasa de utilidad por dos cosas: La primera, las posibilidades de los descendientes de tomar dicho cargo serán pocas, ya que cada uno puede y debe elegir a que se dedicará, y no estar obligado; esto en parte estaría en contra de los principios morales. Y la segunda, una cámara hereditaria en una democracia, puede ser contradictorio porque, por ejemplo; el poder legislativo debe estar constituido por participantes distintos, y al ser hereditario los ideales serian estrictamente transmitidos de generación en generación, es decir, serían los mismos.

En el Gobierno Bolivariano de Venezuela, se han concebido varias reformas sociales en cuanto a la educación del pueblo venezolano. Sin embargo, la situación ha cambiado y muchos jóvenes se ven obligados a trabajar y no estudiar, lo que ha hecho imposible esta misión. Asimismo, esta no es la única razón por la cual el sistema educativo venezolano no ha sido el mejor, y es que la educación que se le inculca a los niños es muy subjetiva, apoyando una revolución y a un líder político, lo que va en contra del libre albedrío. Igualmente, con la moral sucede lo mismo; a los jóvenes en pobreza extrema no se les habla nunca del valor moral y espiritual, he ahí el porqué de tanta corrupción.

 

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