Las lluvias extremas que cayeron este lunes sobre Nueva York y otras áreas del noreste de Estados Unidos desataron un caos generalizado, dejando a su paso anegamientos, interrupciones de servicios y alertas por inundaciones en numerosas comunidades. Ante la magnitud de la emergencia, que incluyó el colapso de la movilidad urbana y cortes de energía, las autoridades activaron rápidamente planes de contingencia.
La Gran Manzana fue una de las zonas más afectadas, con el sistema de metro sufriendo las peores consecuencias. Estaciones clave se vieron completamente inundadas, paralizando el tránsito de miles de personas. Un video impactante, corroborado por Reuters, mostró la estación de la calle 28 convertida en una cascada, con el agua irrumpiendo violentamente en el andén mientras los pasajeros dentro de un tren observaban impotentes. Testimonios gráficos de usuarios en redes sociales mostraban escenas similares, con gente subiendo escaleras cubiertas de agua o resguardándose en los asientos de los vagones para evitar el contacto con las áreas inundadas.
La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) emitió un comunicado confirmando «retrasos severos» en múltiples líneas del metro, reflejando el impacto directo de las condiciones meteorológicas en la infraestructura subterránea de la ciudad.