En presencia de sus hijos asesinan a dirigente del PSUV y su esposo

Karina Peraza Rodríguez | Foto: Ángel Zambrano |
DOBLE HOMICIDIO EN QUIBOR VIA GUADA LUPE SECTOR PUEBLO LINDO 06042017 FOTO ANGEL ZAMBRANO

Un nuevo hecho vuelve a sacudir el municipio Jiménez, el cual se ha convertido en el más violento de los foráneos, en donde se han registrado 24 muertes violentas en lo que va de año.  La madrugada de ayer se cometió el robo en una vivienda pero culminó con la muerte de una pareja.

Ella una dirigente del PSUV y su esposo un agricultor. El dantesco doble homicidio fue en el sector Pueblo Nuevo del caserío Guadalupe,  del municipio Jiménez y el hecho sangriento fue en presencia de su hija de 11 años, y dos varoncitos de 3 y un 1 añito.

Ninguno de los residentes de Guadalupe sintió nada para advertir a las autoridades, pero a las 10 de la noche aproximadamente llegaron cinco sujetos armados e irrumpieron en la casa de Candy Carol Pérez Fréitez (33) y Jonathan José Cortez Deoy (28). En un principio al hombre lo amarraron y lo sometieron,  mientras que a los niños los encerraron en el segundo de los tres cuarto que tiene la vivienda.

Los delincuentes cargaban a Candy sometida,  le preguntaban la edad de su hija,  al mismo tiempo que la insultaban, la golpeaban. Ellos comenzaron a cargar con ropa,  televisores y algunos artefactos,  los cuales metieron en una camioneta Toyota Terios gris propiedad de la dama, así lo describe una pariente de los hoy fallecidos,  que no quiso identificarse por temor.

Cuentan además que la estadía de los delincuentes se prolongó casi toda la madrugada, hasta el punto que los sujetos cocinaron y comieron.   En medio de su incursión delictiva Candy fue torturada, trascendió que recibió 14 puñaladas en la espalda, posteriormente  la metieron en la primera habitación que es la principal, en donde le dispararon hacia el pecho con una escopeta y los perdigones la hirieron en sus brazos. A su esposo lo introdujeron en la  tercera habitación y allí le dispararon en la nuca, también con una escopeta.

Una vez cometido el abominable hecho sangriento los criminales salieron y se fueron en la camioneta de Candy y se llevaron consigo una moto azul propiedad de la dama.

Comenta el familiar que en algún momento y estando aún con vida, a eso de las 3:30 de la madrugada hizo una última llamada a su madre diciéndole que los estaban matando. Eso alertó a toda la familia quien se comenzó a comunicar y el primero en llegar a la vivienda fue un primo de Candy,  posteriormente lo hizo una hermana y fue cuando la niña corrió a sus brazos indicando que habían matado a su madre.

Una de las hermanas de la fallecida constató lo peor y de inmediato se comunicó con las autoridades policiales,  quienes llegaron al sitio y resguardaron la escena del crimen.

Residente de Guadalupe y caseríos aledaños se encontraban en las afueras de la vivienda,  porque no había persona que no conociera a Candy. Todos se instalaron en medio de la vía una vez tuvieron conocimiento de la terrible noticia.

Trascendió que la pequeña en medio del shock y dolor, no logra a ciencia cierta saber cuantos sujetos irrumpieron en la morada,  además que no recuerda rostro alguno de los criminales. Fueron más de cinco horas de terror que vivió la niña, quien en medio de la mañana no paraba de llorar, abrazaba a sus tías y pedía que la ayudaran.

“No hizo más que ayudar al pueblo, no entiendo porque le hacen esto”, reflexiona una mujer, al mismo tiempo que con tristeza señalaba que ella aún le daba teta al más pequeño de los infantes.

Funcionario del Cicpc Subdelegación de Quíbor, así como el jefe del Eje de Homicidios del Cicpc Lara, gran parte del grupo de la zona oeste y los jefes del área de Técnica y Laboratorio, estuvieron presentes en la escena del crimen, también estaba la Fiscal 29 del Ministerio Público. Tras realizar rigurosas experticias hicieron el levantamiento de los cadáveres que fueron trasladados hasta el Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto.

La banda de El Mon

Indicaron los vecinos que se dieron cuenta del hecho, que una vez escucharon los gritos,  otras personas que no se atrevieron a identificarse confesaron ver salir la moto y el carro.

Los sujetos fueron reconocidos porque aparentemente algunos fueron jóvenes criados en el propio caserío Guadalupe.

Hablan que fueron miembros de la banda de El Mon, los testigos aseguran que entre los cinco sujetos se encontraba un delincuente que tiene tres días de haberse fugado del centro de coordinación policial de Quíbor.

Trascendió que desde el momento que los cinco sujetos lograron fugarse, El Mon alojó a cuatro de ellos y los tenía escondidos. Aparentemente Candy quien era una persona bastante frontal cuando se trataba de denunciar a los delincuentes, había advertido que ellos estaban por la zona y estos se enteraron por lo que decidieron cobrar venganza.

Entre los delincuentes mencionados se habla de uno conocido como El Matico u Oreja Mocha, y un segundo hampón que sí estaría identificado por completo, se trata de Deibis Alejandro Rodríguez Rodríguez (20), quien es uno de los delincuentes fugados de la comisaría de Quíbor, quien estaba detenido desde el 2016 por el delito de robo y hurto. Se trabaja en la identificación de los otros tres participantes del triple homicidio.

Un fuente policial destacó que El Mon, quien es el líder de la banda es de las personas que se encarga de la logística y de abastecer a sus miembros de armas, pero no participa de forma directa en los hechos, pero sin embargo no se descarta su participación.

Funcionarios del Eje de Homicidios del Cicpc Lara, están herméticos con el caso, pero trascendió que están trabajando en el mismo,  para esclarecer por completo el hecho.

Cabe destacar que en lo que va de 2017 es el octavo doble homicidio que se comete en la región y con la muerte de Candy Pérez, son 13 las mujeres que han muerto de forma violenta.

PUBLICIDAD

Comentarios

Comentarios