#Opinión: Dame mi aguinaldo Por: Eduardo Iván González González

Ventana abierta

Para recordar: “…y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra” (Mateo 2:11).
La canción o los versos: “Dame mi aguinaldo…”, tal vez ya no se escucha entre nosotros, porque es una tradición que prácticamente ya pasó. Quizá, porque los adultos las hemos dejado; los jóvenes la repelen; o simplemente ciertas tradiciones, algunas con cierta picardía o inocencia, son cosas del pasado.
Esta tradición europea, con marcada connotación religiosa católica, básicamente llegó de España a nuestro país; con algunas particularidades, pero es la misma idea: pedir alimento a las damas, las familias, que antes navidad hacen dulces, tortas y hasta donde recordamos, algunos llegaron a pedir objetos (regalos o dinero).
¿Usted puede recordar o inventar uno de estos aguinaldos? Como: Dame mi aguinaldo // aunque sea de ají // si no me lo das // me voy a dormí’; otro diría: “Dame mi aguinaldo// aunque sea de yuca // si no me lo das // no vuelvo más nunca”. (No rima, pero es verdad).
Tomamos del investigador español Rafael Cantero Muñoz, un aguinaldo de su autoría y dice: “1) Dame mi aguinaldo // carita de rosa // que no tienes cara // de ser tan roñosa. 2) Dame mi aguinaldo // vengo temprano // dame unas pesetitas // que soy tu hermano. 3) Dame mi aguinaldo // dama generosa // que no tienes cara // de negar las cosas” (www.rafaelcantero.es/prensa/aguinaldo.htm).
Por otro lado, para esta época aparecen algunos titulares de prensa que dicen: “Dame mi aguinaldo…” y se refieren a las peticiones, hasta con manifestaciones públicas, que hacen los trabajadores activos,  jubilados u otros, solicitando sus aguinaldos.
Algunos gobernantes, disponen entregar los aguinaldos a sus trabajadores a final de Octubre o principios de Noviembre. Lo interesante sería, que nadie debería rogar por su aguinaldo monetario; el patrono sabe, por ley, que tiene una obligación.
¿Qué espera hacer el recibe el aguinaldo o que espera el comercio? El primero, espera recibir el beneficio para “gastar la platica” de alguna forma, inclusive, hasta se olvidan de ahorrar algo y el segundo, que las personas compren, que invierta o que gasten el aguinaldo en su tienda.
Es posible, que tal costumbre del regalito, del aguinaldo, venga, cuando los “magos de oriente”, aquellos sabios, encontraron al niño Jesús en un pesebre y dice la escritura: “Al entrar en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose lo adoraron. Entonces abrieron sus tesoros y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra” (Mateo 2:11).
Es evidente que cada regalo entregado a María y José en nombre de Jesús, era costoso y Dios, su Padre, tenía la intensión de ayudar a los progenitores de Jesús, para que no le faltara nada a su propio hijo ¡Fue otro de los tantos milagros que ocurrieron en torno al nacimiento del Salvador del mundo!
Por su parte Elena de White, referencia permanente de esta “Ventana abierta”, nos da algunos consejos en torno a los regalos, navidad o este ambiente festivo que se aproxima y dice: 1) “Que no haya una preocupación ambiciosa y desmedida por comprar regalos para Navidad y Año Nuevo. Los pequeños regalos para los niños pueden no estar fuera de lugar, pero el pueblo del Señor no debiera gastar su dinero en comprar regalos costosos” (Libro, Alza tus ojo, 19 de Diciembre).
2) Son muchas las cosas que pueden idearse con buen gusto y a un costo mucho menor que el de los regalos innecesarios que con tanta frecuencia se ofrecen a los niños y a los parientes. Así se manifestará cortesía en el hogar y habrá felicidad en él…” (Hogar Cristiano, cap.XVI, Navidad).
3) Se acercan las fiestas. En vista de ello convendrá considerar cuánto dinero se gasta anualmente en hacer regalos a los que no los necesitan.  La fuerza de la costumbre es tal, que nos parecería que descuidamos a los amigos si no les hacemos regalos en estas ocasiones y, ‘no debemos olvidar lo que Dios ha hecho por nosotros’, si embargo… hasta los niños pueden participar en esta obra.  Podemos dar ropas y otros artículos útiles a los pobres dignos y así hacer una obra para el Maestro” (La mayordomía, sección X).
Dame mi aguinaldo // pedimos a Dios // pero antes del pedido // El, entregó su Amor.
www.ventanabiertalmundo.jimdo.com

Esta tradición europea, con marcada connotación religiosa católica, básicamente llegó de España a nuestro país; con algunas particularidades, pero es la misma idea: pedir alimento a las damas, las familias, que antes navidad hacen dulces, tortas y hasta donde recordamos, algunos llegaron a pedir objetos (regalos o dinero).
¿Usted puede recordar o inventar uno de estos aguinaldos? Como: Dame mi aguinaldo // aunque sea de ají // si no me lo das // me voy a dormí’; otro diría: “Dame mi aguinaldo// aunque sea de yuca // si no me lo das // no vuelvo más nunca”. (No rima, pero es verdad).
Tomamos del investigador español Rafael Cantero Muñoz, un aguinaldo de su autoría y dice: “1) Dame mi aguinaldo // carita de rosa // que no tienes cara // de ser tan roñosa. 2) Dame mi aguinaldo // vengo temprano // dame unas pesetitas // que soy tu hermano. 3) Dame mi aguinaldo // dama generosa // que no tienes cara // de negar las cosas” (www.rafaelcantero.es/prensa/aguinaldo.htm).
Por otro lado, para esta época aparecen algunos titulares de prensa que dicen: “Dame mi aguinaldo…” y se refieren a las peticiones, hasta con manifestaciones públicas, que hacen los trabajadores activos,  jubilados u otros, solicitando sus aguinaldos.
Algunos gobernantes, disponen entregar los aguinaldos a sus trabajadores a final de Octubre o principios de Noviembre. Lo interesante sería, que nadie debería rogar por su aguinaldo monetario; el patrono sabe, por ley, que tiene una obligación.
¿Qué espera hacer el recibe el aguinaldo o que espera el comercio? El primero, espera recibir el beneficio para “gastar la platica” de alguna forma, inclusive, hasta se olvidan de ahorrar algo y el segundo, que las personas compren, que invierta o que gasten el aguinaldo en su tienda.
Es posible, que tal costumbre del regalito, del aguinaldo, venga, cuando los “magos de oriente”, aquellos sabios, encontraron al niño Jesús en un pesebre y dice la escritura: “Al entrar en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose lo adoraron. Entonces abrieron sus tesoros y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra” (Mateo 2:11).
Es evidente que cada regalo entregado a María y José en nombre de Jesús, era costoso y Dios, su Padre, tenía la intensión de ayudar a los progenitores de Jesús, para que no le faltara nada a su propio hijo ¡Fue otro de los tantos milagros que ocurrieron en torno al nacimiento del Salvador del mundo!
Por su parte Elena de White, referencia permanente de esta “Ventana abierta”, nos da algunos consejos en torno a los regalos, navidad o este ambiente festivo que se aproxima y dice: 1) “Que no haya una preocupación ambiciosa y desmedida por comprar regalos para Navidad y Año Nuevo. Los pequeños regalos para los niños pueden no estar fuera de lugar, pero el pueblo del Señor no debiera gastar su dinero en comprar regalos costosos” (Libro, Alza tus ojo, 19 de Diciembre).
2) Son muchas las cosas que pueden idearse con buen gusto y a un costo mucho menor que el de los regalos innecesarios que con tanta frecuencia se ofrecen a los niños y a los parientes. Así se manifestará cortesía en el hogar y habrá felicidad en él…” (Hogar Cristiano, cap.XVI, Navidad).
3) Se acercan las fiestas. En vista de ello convendrá considerar cuánto dinero se gasta anualmente en hacer regalos a los que no los necesitan.  La fuerza de la costumbre es tal, que nos parecería que descuidamos a los amigos si no les hacemos regalos en estas ocasiones y, ‘no debemos olvidar lo que Dios ha hecho por nosotros’, si embargo… hasta los niños pueden participar en esta obra.  Podemos dar ropas y otros artículos útiles a los pobres dignos y así hacer una obra para el Maestro” (La mayordomía, sección X).
Dame mi aguinaldo // pedimos a Dios // pero antes del pedido // El, entregó su Amor.
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