#ESPECIAL #VIDEO “Quiero vivir para ver a mis nietos”, Iván Rojas cuenta su lucha contra el cáncer

Texto: José Enrique Arévalo | Foto: Luis Miguel Rodríguez |

En el mes de febrero se conmemora la Unión Internacional de Lucha contra el cáncer como una forma de promover la detección temprana y la sensibilización hacia quienes padecen la enfermedad.

ElImpulso.com quiso conocer los rostros detrás de las cifras. Historias inspiradoras que llenan de esperanza y recuerdan el valor de la vida


Según el vicepresidente de la Sociedad Anticancerosa del estado Lara, Néstor Miguel Ortega Blanco, el cáncer es la segunda enfermedad que más genera muertes en Venezuela. Por eso, cuando alguien es diagnosticado con esta patología, puede asociarlo con un desenlace fatal. Sin embargo, el propio profesional de la salud, Néstor Ortega, explicó que al menos 8 de cada 10 pacientes de cáncer logran vencer esta enfermedad.

Cada paciente oncológico tiene su realidad, no todos afrontan el cáncer de la misma manera. Dependiendo de la gravedad, del tiempo de haber sido detectado, del apoyo que recibe y de la actitud de la persona; el proceso médico podría variar.

Iván Rojas, de 56 años de edad, es un paciente barquisimetano que hoy está luchando contra el cáncer. Su actitud es de fortaleza, fe y optimismo. Encontró dentro de él diferentes motivos por los cuales quiere seguir viviendo, pero en síntesis, estas razones se traducen en el amor que siente por su familia.

¿Cómo empezó?

Rojas es el ejemplo de lo importante que es acudir al médico apenas se detecte alguna anomalía. Contó a Elimpulso.com que todo inició cuando comenzó a salir un absceso en su cuello, pero inicialmente no prestó atención. Fue después de un tiempo, cuando notó que seguía creciendo, que decidió pedirle a su exesposa, Ludith Mendoza, para lo ayudara a contactar a un médico.

Ludith Mendoza, exesposa de Iván Rojas

Profesionalmente, no hubo muchas dudas. Mendoza dijo que apenas conversó con el oncólogo supo que el absceso era un tumor y había que evaluar rápidamente para determinar la gravedad del asunto. “Desde ese momento no me separé de él“, dijo.

A partir de allí comenzó la lucha de Rojas con la enfermedad. Después de un tiempo, se le realizó su primera quimioterapia, pero los resultados no fueron los que esperaban: fue hospitalizado de emergencia, presentó una recaída alarmante, a tal punto, que habían muy pocas posibilidades de mantenerse con vida. “Yo estaba más allá que acá“, rememoró Rojas.

“Una nueva oportunidad”

Iván Rojas llegó a pesar 37 kilos y estaba en cama sin moverse. Para ese entonces, le pidieron a la familia que fuera hasta el lugar para despedirse de él, ya que el desenlace parecía inminente. “Primero llegó mi hija y después mi hijo (tienen dos hijos), yo le decía al oído que no se fuera, que lo queríamos mucho. Hubo un momento que mi hijo le agarró la mano y se movió, todos pensábamos que se iba a morir“, expresó Mendoza.

Pero -gracias a Dios- terminó siendo todo lo contrario. Después de esa noche tensa y preocupante, Rojas empezó a mostrar mejoría. Tiempo después, fue dado de alta; así que luego de tres largos meses de hospitalización, pudo regresar a su casa junto a su familia.

Solo Dios sabe cuando se tiene que ir uno. Yo lo siento como una nueva oportunidadSufrí mucho, veces solo quería que me dejaran ir. Luego, no quería más quimioterapias porque sentí que iba a decaer, pero nadie me obligó, dijeron que era mi decisión. Y yo pensé que debía hacerlo por mi familia, y aquí estoy“, contó.

Un motivo para vivir

En su última visita al médico oncólogo a Iván Rojas le dijeron que ha tenido una mejora significativa. El cáncer ya no está dentro de su organismo y solo queda en el tumor que tiene en su cuello. Cabe destacar que no es recomendable que se realice cirugía pues podría ser peligroso, debido a que está muy cerca de la yugular.

En cuanto a su día a día, explicó que en ocasiones se sienta desanimado por el nuevo estilo de vida que lleva. Pero ha mantenido rutinas que lo entretienen y le hacen olvidar, por un rato, que padece de cáncer: “Yo me visto y bajo a revisar el carro, reviso el agua, el aceite, las bujías; y ahí me siento bien. Mi familia me dice que es algo tonto, pero con eso me distraigo“, contó entre risas.

Al ser consultado sobre sus proyectos y sueños, replicó con los ojos llenos de emoción: “Yo quiero vivir para ver a mis nietos. Tengo a mi hijo y a mi hija, cualquiera que me traiga un nieto, eso es lo que me tiene aquí con ganas, luchando“.

Iván Rojas demostró con sus palabras que pese al sufrimiento y frustración por lo que pueda sentir y atravesar, el hecho de contar con afecto de sus seres queridos y mantener encendida la ilusión de algún sueño que alcanzar (en este caso el de disfrutar de sus nietos), es posible encontrar esa luz que lo impulse a seguir caminando con fortaleza por el sendero de la vida.

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